Las violaba el padre, la Justicia desestimó la causa y lo detuvieron casi tres años después

Las violaba el padre, la Justicia desestimó la causa y lo detuvieron casi tres años después

Tiene 62 años y está imputado por violar a sus hijas menores de edad en una vivienda del barrio Parque La Argentina. Una fiscalía la desestimó en un principio a raíz de que la madre no quiso instar acciones. Luego de insistir los servicios sociales, la otra fiscalía terminó logrando la detención, casi tres años más tarde.

Osmar Soto, vecino de 62 años del barrio San Carlos apodado “Moralito”, fue detenido a fines de enero acusado de violar durante años de sus hijas menores de edad, hoy de 14 y 17.

Las pericias acreditaron que en un período determinado, el sujeto accedió carnalmente a sus dos hijas. En todos los casos, dada la corta edad de las víctimas, fueron ataques sexuales prematuros que contaron con entidad suficiente para torcer el normal desarrollo de ambas.

La denuncia fue realizada, según se supo, por una trabajadora social de la Casa del Niño “Libertad Lamarque” y la causa recayó en la UFI N°10 del Dr. Federico Luppi, que la caratuló como “Abuso sexual calificado por el acceso carnal, por configurar sometimiento gravemente ultrajante para la víctima, por el vínculo de parentesco y por haber sido perpetrado contra una menor de dieciocho años, aprovechando la situación de convivencia con la misma” en concurso real con “Promoción de la corrupción agravada por el vínculo de parentesco”.

Lo llamativo es que dicha Fiscalía pudo constatar que el imputado ya había sido denunciado en 2016 y que los abusos constan de hace varios años. Las nenas vivían con su padre y su madre en la casa de Martín Rodríguez entre Malvinas Argentinas y Pérez Salazar, en el barrio San Carlos, pero se habían mudado allí a mediados del año pasado. Antes residían en un domicilio de la calle Tucumán al 800, en el barrio Parque La Argentina.

El director del colegio al que asistían ambas ya había denunciado la situación en 2016, pero como la pareja de Soto y madre de las nenas, de apellido Altamiranda, no quiso instar a la acción penal, la causa fue desestimada por la UFI N°9 de la Dra. Alejandra Rodríguez.

Tras averiguaciones, fuentes indicaron que en casos como éstos de abuso sexual intrafamiliar, el Ministerio Público Fiscal insta de oficio, por lo que no es necesario que el familiar lo haga si hay indicios de esa situación. Según trascendió, tras la última denuncia de la trabajadora social, se había acumulado mucho enojo en las autoridades municipales por la falta de acción de la primera dependencia.

El 28 de enero, la Fiscalía N°10 tomó acción y procedió a la detención de Osmar Soto, que no presentó declaración. Las nenas fueron internadas en el Hospital Vicente López. Los informes médicos habrían referido una “desfloración de larga data” y la intervención del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño informó sobre la tranquilidad y alegría de las víctimas de no estar viviendo junto a su padre en la casa.

De acuerdo a las entrevistas, los ataques sexuales se daban cuando la madre se iba con una de las hermanas. La que quedaba, cuidando a sus hermanos pequeños, era víctima de los abusos en los momentos donde Soto mandaba a los más chicos a hacer mandados. También había maltrato y golpes, según pudo saberse.

Las pericias psicológicas revelaron alguna deficiencia cognitiva de las nenas aunque un relato sólido y verosímil también. En cuanto a la madre de ambas, Altamiranda, tendría dificultades para entender la magnitud de la situación y dar protección. Sin embargo, la Justicia investiga si puede haber sido cómplice de todo el proceso de abuso.

 


Redaccion por Martin Vassena

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