Un vecino denunció ser estafado por una empresa tras hablar con un promotora en la calle

Un vecino denunció ser estafado por una empresa tras hablar con un promotora en la calle

A Ezequiel Cimino (36) lo frenó un promotor de una entidad financiera y, aunque “no firmé nada”, al poco tiempo comenzó a sufrir débitos automáticos de su cuenta sueldo sin su consentimiento.

El 12 de octubre del 2018, Ezequiel Cimino, un chofer de larga distancia de 36 años que vive en Villa Arrarás, se encontraba en el centro de Rodríguez para hacer un trámite bancario. Caminaba por las calles Whelan y 2 de Abril cuando fue interceptado por una promotora de una empresa de capitalización y ahorro llamada Unilogro S.A, que además de ofrecerles servicios financieros también le ofreció servicio de asesoría legal de la empresa Asesorarte.

Por cortesía, Cimino se detuvo y escuchó a la promotora, que le ofreció una planilla de solicitud para incorporarse al servicio. “Yo no me inscribo en nada hasta no saber bien o estar seguro”, dijo a La Posta el vecino, que además recordó que “la chica me pidió entonces que, como cobran por comisión o algo así, dejara mi nombre y mi DNI escrito para dejar asentado que habló conmigo en su base de datos. También que iban a llamarme para comentarme los planes de ahorro que tenían”. Así lo hizo el vecino y continuó su camino.

Para su sorpresa, no sólo no recibió ningún llamado telefónico informativo sino que al poco tiempo comenzó a sufrir débitos automáticos de su cuenta sueldo a nombre de Unilogro S.A y Asesorarte sin su consentimiento. Llamó al teléfono que dejó la promotora al pie de copia de la planilla de solicitud (donde también puso su nombre “Natalia Verón”, vinculada a otro caso similar en Berisso) y no pudo comunicarse. Llamó a las oficinas que la firma tiene en Capital Federal y tampoco lo logró. Así, finalmente se dirigió a la sucursal de Pilar del Banco Creedicop donde tiene su cuenta y allí le dijeron que impugnarán el último débito pero no los anteriores.

A Cimino le debitaron $310 y $918 el 20 de diciembre pasado, otros $310 el 7 de enero, y $310 y $918 el último 8 de febrero. Además, en su resumen de cuenta figuraban otros tantos débitos que no se efectuaron por saldo insuficiente. “Ya presenté mi denuncia en Defensa al Consumidor y en el banco me dijeron que van a intimar a la empresa. Lo único que quiero es que ningún rodriguense caiga en estos engaños”, comentó el vecino que, además, reveló que una amiga suya vio esta semana a otros cuatro o cinco promotores de la misma empresa en la Plaza Central.

En internet figuran artículos periodísticos que refieren a casos de estafa similares no sólo en Berisso sino también en Bahía Blanca. En marzo del año pasado, la UCU (Unión de Consumidores Unidos) demandó a Unilogro S.A por “prácticas abusivas”. En su, sitio, además, cuenta con un formulario (click aquí) para quienes fueron engañados por la entidad financiera.


Redaccion por Martin Vassena

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