Sociedad Destacado 19 SEP 2019

Cómo evoluciona el comerciante agredido a martillazos por el ex policía de la Federal

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Se trata de Gastón Toyama, de 35 años, que ya habría recibido el alta médica luego de estar internado en el Hospital Vicente López tras la brutal agresión de Gustavo Mansilla (42) tras una discusión por la transacción de un automóvil.

A casi veinte días de la brutal agresión recibida por un ex agente de la Policía Federal, Gastón Toyama (35) ya habría recibido el alta médica tras estar internado en el Hospital Vicente López, donde llegó a estar con asistencia respiratoria mecánica. El hecho había ocurrido durante la mañana del pasado 31 de agosto en la hamburgueseria de la que Toyama es propietario, en Avenida España entre Sarmiento y 2 de Abril. Allí se presentó el ex policía, Gustavo Mansilla (42) a reclamarle dinero por los desperfectos mecánicos que tenía un auto Seat Neon color blanco que le había comprado. Así se había originado una discusión que había terminado de la peor manera: Mansilla tomó un martillo y comenzó a golpearlo y, cuando quiso intervenir la madre de Toyama, le efectuó dos disparos de arma de fuego, para luego subirse al Neon y darse a la fuga. Según se supo, la madre de Toyama, Laura Susana Higa (65) había sufrido uno de los impactos la altura del tórax (un oficio de salida) pero, tras una cirugía, habría recibido el alta médica.

Al ex policía lo habrían expulsado de la fuerza

Si bien había circulado el rumor de que a Mansilla lo habían expulsado de la Policía Federal por problemas psicológicos, se trata de una información que no pudo constatarse. Durante el mediodía del lunes 9 de septiembre, Canal Trece hizo el tratamiento de la noticia y en el noticiero informaron que Mansilla había sido "echado" de la fuerza por "acumulación de sanciones disciplinarias" el 1 de marzo de 2016. A partir de allí, relataron también durante el informe que el reclamo del ex agente al comerciante era parte de una estafa que, según se creía, le habría hecho a otras personas a las que les compró vehículos y que luego vendía, actividad a la que se dedicaba desde su salida de la Policía. Sin embargo, se investigaba si había denuncias en comisarías y se cree que otras víctimas pueden no haberlo denunciado por miedo de su vinculación con la fuerza. Si bien Mansilla descartó el arma de fuego con el que disparó a Higa y aún no fue hallada, si le encontraron municiones y credenciales de la Policía Federal consigo cuando fue detenido en la estación de servicio de Hipólito Yrigoyen y Pedro Whelan donde se encontraba bebiendo un café mientras esperara que lavaran su auto en un lavadero en la vereda de enfrente, momentos después de haber perpetrado la agresión a Toyama. Circuló la información de que fue trasladado al Hospital Churruca dónde se le harían evaluaciones psicológicas y psiquiátricas, aunque no pudo confirmarse.