Siniestros 7 FEB 2021

Motociclista murió en Ruta 6 y 24 tras accidente sobre la rotonda

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La tragedia vial ocurrió ayer a la noche alrededor de las 21.00, sobre la rotonda y donde no hay funcionando ninguna de las luminarias públicas.

Un motociclista perdió la vida este sábado por la noche producto de un siniestro vial a la altura de la rotonda que une a las rutas 6 y 24.

Si bien todavía se están investigando las circunstancias del siniestro, al llegar al lugar, La Posta Noticias se encontró con el cuerpo del fallecido –identificado como Alejandro Fabián Panetta, de 51 años– junto a su moto (sería una honda CBR 1100 gris plata) sobre la rotonda 6 y 24, una zona donde se pudo observar que no funciona la iluminación pública (de hecho, en ningún tramo de la Ruta 6; comienza a verse algo de luz recién para el lado de la 24 con sentido al Sommer).

Asimismo, en el pavimento y en el pasto se encontraban restos de la motocicleta y algunas pertenencias del hombre sin vida, como también algunos raspones en el asfalto y la "huella" en el "triángulo" de césped previo a la rotonda. En esta última, además, el cordón de material estaba roto y continuaba una linea hacia el sitio donde estaba el cuerpo, más de 30 metros adentro de la rotonda.

Aún no trascendió si hubo testigos del hecho o quién dio aviso del mismo, por lo cual serían necesarias para la investigación captaciones de cámaras de seguridad, si es que en la zona hay y están activadas y en ese caso, si podían grabar con visión nocturna, ya que la luminaria estaba apagada en su totalidad.

En el punto de la tragedia de tránsito se encontraban dos móviles de Policía Rural y hasta allí llegaron familiares del fallecido (sus hijos y su mujer en primera instancia), quienes se habrían acercado al lugar luego de notar que no llegaba a su domicilio y de buscarlo a través de la geolocalización del teléfono celular.

Fue una circunstancia muy triste y angustiante el momento en el cual los dos policías presentes tuvieron que explicarles que a unos pocos metros yacía el cuerpo sin vida de Fabián. Para colmo, como viene sucediendo en los últimos meses, hay una sola ambulancia del SAME funcionando (por falta de personal) y nunca se acercó una para asistir a los familiares, dado que la que única activa estaba con otros hechos y claramente no daba abasto.

Según nos manifestó la familia, ellos son de Moreno (por La Reja o Francisco Álvarez) y el hombre regresaba de Lobos, donde se habría encontrado con un grupo de personas que manejan motos.

A la vuelta habría parado en una estación de servicios de Cañuelas, para luego retomar el viaje. Desde entonces, no se comunicó más con su familia y cuándo ésta percibió que la geolocalización no avanzaba, se acercaron a General Rodríguez pensando que habría sufrido un robo u otra cosa, pero nunca se imaginaron esta triste situación.

La oscuridad de la ruta y la ausencia del Estado: crónica de una historia previsible y prevenible

La Policía Científica estuvo realizando pericias en el lugar, sacando fotos y alumbrándose con celulares, ya que era tal la oscuridad presente, que no se podía ni caminar allí. En todo el largo de la ruta no se podía ver una sola luz prendida ni un mero resplandor tampoco.

A su vez, en camino hasta allí, notamos luces apagadas en un tramo de la ruta 7 entre Malvinas y el centro, y casi ningún artefacto funcionando en la concurrida calle Corrientes ni tampoco en casi toda la Ruta 24 en trayecto hacia la ruta 6. Según los mismos oficiales presentes en la guardia del hecho, la zona de la rotonda no tiene luz hace varios días, lo que lleva a pensar que el motociclista puede no haber visto la curva de la rotonda y seguido de largo sobre el cantero.

Esta no es la primera vez donde se publica que en las rutas provinciales que atraviesan el distrito hay fallas en la luminaria o directamente no funcionan tramos extensos. Es desesperante presenciar constantes accidentes que de tanto en tanto le quitan la vida a una persona y que las causas jamás se reparan definitivamente.

¿Ninguna autoridad pudo advertir en todo este tiempo que varios días no funciona una luz en todo el tramo local de la Ruta 6? ¿Tampoco en la Ruta 7 ni en la calle Corrientes? ¿Se puede seguir negando que en gran parte de la semana funciona una sola ambulancia y no da abasto, habiendo tres vehículos?

Son preguntas que se hacen también antes de que pasen las tragedias, pero que generan una mayor indignación cuando la pérdida ya es irreparable. Y en especial, cuando pasa el tiempo y la única respuesta a las preguntas es la negación o el disimulo oficial, la inexistencia de una política de Tránsito, el trabajo con gente capacitada o la consulta a los organismos especializados en la planificación de un tema que literalmente afecta la vida o la muerte de la gente.

Ayer a la noche, en un sábado de al menos cinco accidentes, el Estado mostró otra vez que en la construcción de un tránsito seguro, es insuficiente o totalmente ausente. Y allí, donde chocan los vehículos, no sólo yacen las víctimas, sino también algunos relatos.