Sociedad 29 DIC 2021

Cómo está el joven brutalmente golpeado en barrio Bicentenario y cuál fue el disparador de la salvaje agresión

Compartí en las redes

Una testigo relató lo que vio y vivió el día en que el joven fue internado.

Ya hace una semana que Franco Benavídez, 20 años, está internado en el Sanatorio Finochietto de la Ciudad de Buenos Aires tras un ataque en patota sufrido en la madrugada del lunes 20 de diciembre en el barrio Bicentenario.

El joven de 20 años, vecino de San Bernardo, estuvo más de cinco días en estado crítico a raíz de un contundente golpe en la cabeza que le produjo un traumatismo craneal linfático, además de múltiples lesiones que le ocasionaron las trompadas y patadas de un grupo de 15 jóvenes que estaban caminando por la zona.

Afortunadamente, con el correr de los días y la atención recibida en el nosocomio, Franco está presentando mejoras. Según contó Patricia, su madre, a La Posta Noticias, el joven "está reaccionando". "Le hablo y me escucha. El estudio salió bien; igual siguen controlando la fiebre y de a poco le van a ir sacando el respirador", comentó.

Leer más: Lo atacó una patota en la entrada de barrio Bicentenario y está luchando por su vida

Franco viajaba junto a tres amigos hacia la casa de uno de ellos (Gonzalo) en el Bicentenario para desayunar, luego de una despedida de año en la calle Trueba. Lo hacían a bordo de una camioneta manejada por quien vive ahí.

A la altura de la escuela del barrio, se encontraban unas 15 personas caminando sobre la calle, impidiendo así la circulación del vehículo. El conductor tocó la bocina para pasar. Acto seguido: se corrieron todos menos uno, que habría acusado que la camioneta le había pisado el pie y, lanzando varias trompadas contra la misma, lo invitó a pelear.

El conductor reaccionó y se bajó del vehículo, que sería propiedad de un pariente. En este marco, comenzó una pelea entre ambos jóvenes, a la cual se sumaron los otros sujetos que estaban a pie junto al agresor dejando a Gonzalo en el suelo, sin posibilidad de protegerse.

Con la intención de defender a su amigo y separarlo, Franco también procedió a descender de la camioneta, pero rápidamente lo redujeron con un objeto contundente en la cabeza, que, según testigos, podría haber sido una botella.

Ese impacto produjo la caída “brutal” de Franco al suelo, quien repentinamente quedó inconsciente. A su vez, comenzó a recibir trompadas y patadas. “Ambos estaban en el suelo y Gonzalo le dijo que estaba haciendo un ruido raro”, señaló uno de los testigos.

Cuando el joven de San Bernardo logró reaccionar, “se subieron a la camioneta como pudieron y se fueron” directamente a la casa de Gonzalo, donde lo bañaron y lo acostaron.

Habrían tenido intenciones de llevarlo a un centro hospitalario a atenderse, pero el joven no habría querido. Horas después, al ser visto con varias lesiones por unos hermanos, fue internado en la terapia intensiva de la Clínica Centro, para luego ser derivado al Finochietto, donde se encuentra actualmente.