Seguridad 29 NOV 2025

Cómo lo descubrieron: las transformaciones de "El Jorobado", el delincuente peruano con casa "fantasma" en Rodríguez

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Deivi Junior Romero Ullilen, conocido bajo el temible alias de 'Jorobado Deivi’, el extorsionador y secuestrador más buscado de Trujillo (Perú), protagonizó una fuga que parecía sacada de un guión cinematográfico, solo para ver su fachada desmantelada en el corazón de Buenos Aires por un detalle anatómico insalvable: sus orejas. Su domicilio falso estaba ubicado en el barrio Altos del Oeste de nuestra ciudad 

Capturado el pasado jueves 13 de noviembre en el barrio porteño de Recoleta, la caída de Romero Ullilen no solo expuso la magnitud de su imperio criminal, sino también la sofisticación con la que los cabecillas del crimen transnacional intentan reinventarse para eludir la ley. 

Romero Ullilen, quien salió de Perú con un rostro y fue detenido en Argentina luciendo como otra persona, se sometió a un radical cambio físico diseñado cuidadosamente para engañar a las autoridades.

Su metamorfosis fue contundente. Los expertos consultados confirmaron que el criminal se había realizado un sofisticado tratamiento estético. El cambio incluía la eliminación de cicatrices, un notorio rejuvenecimiento facial, el cabello modificado y el uso de gafas como un accesorio permanente.

Pese a que el trabajo cosmético era "realista", el esfuerzo fue insuficiente. Los especialistas forenses señalaron que, aunque se pudieron borrar las cicatrices y lograr un rejuvenecimiento facial, el mentón y, crucialmente, la forma del pabellón auricular no pudieron ser alterados. Este detalle (la curvatura del hélix y antihélix en la oreja) fue el rasgo que terminó por delatar y derribar la fachada del criminal. Ni el dinero acumulado ilícitamente, ni las operaciones, ni su red de protección pudieron salvarlo de este mínimo detalle.

El domicilio fantasma en General Rodríguez 

La vida que Romero Ullilen intentó construir en Argentina estaba marcada por un profundo contraste geográfico y socioeconómico. Tras huir de Perú siguiendo la misma estrategia que otros extorsionadores y narcotraficantes, 'El Jorobado' buscaba expandir sus operaciones y encontrar refugio.

Para despistar a las autoridades, Romero Ullilen había fijado un domicilio oficial falso en su Documento Nacional de Identidad (DNI) argentino, número 96 millones. Esta dirección correspondía a una casa baja sin revoque, ubicada sobre la calle Canadá al 800, en el barrio Altos del Oeste de General Rodríguez. Sin embargo, cuando los detectives de la Policía Federal Argentina (PFA) llegaron al sitio, bajo la órbita del fiscal Santiago Marquevich, la respuesta fue unánime: nadie lo conocía.

La realidad del capo sicario era diametralmente opuesta a la precariedad de la vivienda de General Rodríguez. Llevaba una vida placentera y de lujos en Buenos Aires. Residía en departamentos de la codiciada zona de Recoleta, incluso en áreas cotizadas como la esquina de French y Uriburu, pagando alquileres en dólares. Su rutina incluía comidas en restaurantes y salidas de shopping, mostrando un marcado gusto por marcas internacionales de ropa deportiva, incluyendo zapatillas que superaban los 200 dólares.

Alias "Jorobado Deivi" no es un delincuente común; es un cabecilla criminal y una pieza clave en el entramado delictivo que azota el norte del Perú. Es uno de los líderes de 'Los Compadres’, una banda dedicada a la extorsión, secuestros y minería ilegal. 

El rastro de violencia dejado por Romero Ullilen es extenso. Entre los delitos que se le imputan figura el atentado con explosivos contra la sede principal de la Fiscalía de Trujillo, ocurrido en enero de este año. También está involucrado en secuestros de empresarios mineros, asesinatos de sus familiares, y la usurpación de socavones de alto contenido de oro. La Unidad de Inteligencia Financiera estima que las organizaciones que integra manejan más de 4 mil millones de dólares al año producto de la extorsión y la minería ilegal. 

Fuente: Infobae