Enorme tristeza por la partida de una trabajadora de muchos años del Hospital Vicente López
Aunque fue el pasado martes 25 de noviembre, trascendió en las últimas horas el fallecimiento de Paola Beatriz Kaipp, rodriguense "por adopción" desde hace más de dos décadas, vecina del barrio Villa Ángela, y trabajadora en el área de limpieza y mantenimiento de la Sala 8 de Maternidad del Hospital Vicente López. Tenía 49 años
La triste noticia trascendió en estas últimas horas pero se produjo el pasado martes 25 del corriente y, sin duda alguna, enlutó a la comunidad del Hospital Vicente López. Se trata del deceso de Paola Beatriz Kaipp (49), quien se desempeñaba en el nosocomio provincial y era reconocida por su labor esencial y su espíritu inquebrantable, dejando un hueco inmenso entre sus compañeros y seres queridos.
Klaipp se desempeñó allí por años, donde cumplía su rol en las tareas de limpieza en la querida Sala 8 de Maternidad, sin dudas un área muy sensible y a la vez fundamental dentro del establecimiento. Su presencia era sinónimo de calidez, ya que quienes la conocieron aseguran que siempre llevaba consigo una sonrisa, y era vista como una persona muy conocida en el Hospital, donde todos la querían. A su vez, la recuerdan como una mujer excelente, muy admirada, y una "luchadora y guerrera".
Aunque era natal de la ciudad de Urdinarrain, en la provincia de Entre Ríos, Paola hizo de General Rodríguez su hogar durante la mitad de su vida, residiendo en el barrio de Villa Ángela. Habiendo vivido en nuestro distrito cerca de 24 años, se convirtió en una "rodriguense por adopción" que cimentó profundos lazos en la comunidad.

No es casual que Paola sea definida como una "luchadora y guerrera", ya que debió librar una batalla cruel contra un cáncer de mamas. Si bien debió someterse a numerosas sesiones de quimioterapia, el diagnóstico tardío le jugó una mala pasada. De alguna manera, además del recuerdo y el homenaje en sí, el mensaje de esta nota desde su entorno es para concientizar acerca de esto último.
Tal cual lo dicho, su vida familiar estaba anclada en General Rodríguez, donde vive uno de sus siete hermanos, José Luis Kaipp, conocido cariñosamente como "el Gringo". Paola fue madre de dos hijos, Facundo Andrés Viani y Santiago Nicolás Viani. Además, deja en la Tierra a su nuera, Melina Machuca, quien la amaba mucho, y a su nieta, Mía Amelie Viani, fruto del vínculo con su hijo mayor Facundo.
"Era una mujer que siempre llevaba una sonrisa, luchadora, y guerrera. Lamentablemente no pudo dar abasto con la batalla pero siempre permanecerá en nuestros corazones. Mi mamá era muy conocida en el Hospital, todos la querían y su ausencia nos dejó un hueco muy grande; pero siempre la vamos a recordar como la gran luchadora que fue", expresó precisamente Facundo a La Posta Noticias.
Fiel a sus raíces, el último deseo de Paola fue ser llevada a su natal Urdinarrain, en Entre Ríos. Sus restos fueron trasladados a dicha localidad para estar cerca de sus padres. Fue velada entre miércoles y jueves en la sala velatoria "La Misericordia", previo a ser trasladada al cementerio local.


