Fue más que un martes 13: grande fue la sorpresa y la indignación que le causó a los integrantes del Club Social y Deportivo Martín Rodríguez, al advertir que desconocidos rompieron los dos candados que tenían las puertas y robaron elementos de la institución, bajo la modalidad escruche, en dos días seguidos…
De acuerdo a lo que pudo saber La Posta! Noticias, el martes, malvivientes ingresaron al Club Social y Deportivo Martín Rodríguez y sustrajeron una bordeadora, botellas de agua y revolvieron las instalaciones… hasta robaron la ropa que se olvidan los niños que estaban guardadas en uno de los espacios. Pero no fue todo: este miércoles se estaban llevando un ventilador, pero como es muy pesado, no lograron su cometido y también dejaron desparramado un boyero.
Pero los integrantes del club se van dando cuenta de a poco acerca de los elementos que se llevaron, todavía intentan determinar qué más falta. Lo que más los afectó es que hayan robado la bordeadora, que habían adquirido con mucho sacrificio.
El robo del martes fue descubierto por el casero, quien al retirarse –alrededor de las 10- vio una reja abierta, descubriendo primero el robo de la bordeadora; al parecer él o los malvivientes forzaron uno de los candados aparentemente utilizando como palanca un caño de gas.
Otra vez malas noticias
Mientras que este miércoles, aproximadamente entre las 5.30 y las 6, un joven que pasaba por el club vio un ventilador tirado cerca de la cancha oficial; el muchacho llamó a su jefe y éste al casero quien, según trascendió, no advirtió ruidos. Al salir notó que estaba abierto el salón donde se almacenaban cajas cerradas con elementos que ya no estaban.
Pero lo más llamativo es que volvieron a violentar los elementos de seguridad: esta vez no uno, sino los dos candados que desde el club habían colocado por el robo del día anterior.
Además, rompieron un trozo de reja para ingresar y llevarse algo de ropa, botines de los niños que tenían para reserva. Y lo que más indigna a las autoridades de la institución es que revolvieron bastantes cosas, “eligiendo” qué llevarse.
Por último, sospechan que cortaron cables de las fotocélulas para ampararse en la oscuridad e ingresar de madrugada con total impunidad.