Cuatro cámaras empresarias denunciaron al Grupo Metropol por una presunta estafa de 30 mil millones de pesos al Estado nacional, mediante la manipulación de boletos para cobrar mayores subsidios, en medio de una interna feroz por la llegada de unidades chinas al sector
El sector del transporte automotor de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una crisis que trasciende lo salarial para adentrarse en el terreno de la Justicia penal. Cuatro de las principales cámaras del sector (la CTPBA, CETUBA, CEAP y CEUTUPBA) han presentado una serie de notas ante la Secretaría de Transporte de la Nación denunciando lo que califican como una “millonaria estafa” perpetrada por el grupo La Nueva Metropol. Según las presentaciones realizadas el 26 y 30 de diciembre, y reiteradas el 15 de enero, la maniobra habría generado un perjuicio al Estado calculado en unos 30.000 millones de pesos.
La acusación se centra en una maniobra sistemática y deliberada para alterar las validaciones de los pasajeros. Según consta en la denuncia administrativa, las líneas del Grupo Metropol habrían percibido tarifas correspondientes a secciones superiores a los trayectos que efectivamente realizaban los usuarios.
El esquema funciona aprovechando la lógica de las compensaciones estatales: en un trayecto corto (de unos $600), el Estado aporta $300 en subsidios; sin embargo, en un viaje de sección larga, el subsidio puede escalar hasta los $1100. Al registrar viajes cortos como si fueran largos, la empresa logra quedarse con “sumas significativamente superiores a las que legítimamente les hubiera correspondido” por el sistema de subsidios.
Esta práctica, que se habría sostenido durante al menos nueve meses durante el año 2025, no solo perjudica al fisco, sino también al resto de las compañías. Como los subsidios provienen de una misma "bolsa" o masa monetaria, el excedente captado por Metropol disminuye los recursos disponibles para sus competidores.
Evidencias en las estadísticas de la tarjeta SUBE
Las cámaras denunciantes sostienen que el fraude es “fácilmente corroborable” a través de los datos del sistema SUBE. Tras la implementación de la Resolución 45/24, que buscó vincular los subsidios a la demanda real de pasajeros, surgieron patrones estadísticos sospechosos:
• Línea 195: Registró una caída del 18,72% en las secciones más cortas, mientras que la sección séptima aumentó exactamente un 18,73%.
• Línea 448 (Sargento Cabral): La reducción del 10,23% en la primera sección fue compensada de forma casi matemática por incrementos en las secciones segunda a quinta.
• Otras líneas afectadas: Se detectaron movimientos similares en las líneas 176, 365 (que pasa por General Rodríguez), 136, 163 y 182.
La defensa de Metropol: ¿Una "vendetta" comercial?
Desde el Grupo Metropol niegan rotundamente las acusaciones y sostienen que se trata de una “suerte de vendetta”. La empresa argumenta que el conflicto estalló luego de que anunciaran un acuerdo para incorporar 150 colectivos chinos de la marca King Long, impulsados a GNC.
Según la defensa de la compañía, los grupos tradicionales del sector (como DOTA y el Grupo Prieto) no quieren la competencia de vehículos chinos más baratos. Además, atribuyen los cambios en las estadísticas a la corrección de la “evasión gris”, asegurando que anteriormente los pasajeros declaraban trayectos cortos para pagar menos, y que ahora el sistema simplemente refleja los viajes reales.
Ante lo que consideran una “escasa repercusión” de la denuncia en la Secretaría de Transporte liderada por Luis Pierrini, los empresarios no descartan llevar el caso ante la Justicia penal. Las cámaras advierten que el secretario tiene la obligación de investigar y, eventualmente, denunciar estos hechos que califican como un “desvío de fondos públicos” en violación de la normativa vigente. Mientras tanto, el escándalo amenaza con destapar una olla de falta de auditorías en un sistema que mueve miles de millones de pesos mensualmente desde hace décadas.
Fuente: La Nación