Salud 22 ENE 2026

Cómo actuar ante un golpe de calor o un caso de insolación en menores y adultos

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Ante el aumento de las temperaturas, las autoridades sanitarias advierten que la insolación puede convertirse en una emergencia médica si no se trata a tiempo. Es fundamental comprender que un golpe de calor -estado en el cual el cuerpo pierde la capacidad de regular su propia temperatura- puede manifestarse incluso sin exposición directa al sol.

Diferencias: a la hora de recurrir meramente a la definición específica, la insolación se produce por exposición directa al sol, con aumento de la temperatura corporal. Es una condición grave, pero generalmente menos severa que el golpe de calor. 

El golpe de calor es una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura, aunque no haya exposición directa al sol.  Puede ocurrir en ambientes cerrados calurosos (como un coche sin ventilación) o durante ejercicio intenso. Se identifica por una temperatura corporal por encima de 40?°C. 


Los riesgos específicos en la infancia

De acuerdo a recomendaciones emitidas desde el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) y el Municipio de General Rodríguez, los menores de edad son particularmente vulnerables debido a que su cuerpo se calienta con mayor rapidez que el de los adultos. Además, factores como su dependencia de terceros para hidratarse y su tendencia a continuar jugando a pesar del malestar físico elevan el riesgo. En los niños, los signos de alerta incluyen llanto débil o sin lágrimas, irritabilidad, decaimiento o sueño profundo, además de la piel muy caliente y fiebre alta. También vómitos, confusión y convulsiones o desmayos graves.

Síntomas en adultos: identificación temprana

En el caso de los adultos, las fuentes destacan que el dolor de cabeza intenso y la desorientación son señales clave. Otros síntomas incluyen:

• Piel enrojecida y seca.

• Calambres musculares y cansancio extremo.

• Confusión o dificultad manifiesta para articular palabras.

• Desmayo o pérdida de conciencia (casos graves).

Protocolo de actuación y primeros auxilios

Si se sospecha de un cuadro de insolación en niños, la primera medida es trasladar al menor a un lugar fresco o a la sombra. Es vital retirar el exceso de ropa y aplicar paños húmedos frescos (evitando el agua helada o baños de hielo repentinos) en zonas estratégicas como la cabeza, el cuello y las axilas.

En cuanto a la hidratación, se debe ofrecer agua de manera frecuente, pero bajo ninguna circunstancia se debe obligar a beber a una persona que se encuentre inconsciente.

Prevención y Emergencias

Para proteger a los más pequeños, se recomienda evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 17:00 horas, asegurar el uso de ropa clara y liviana, y jamás dejarlos dentro de vehículos cerrados.

¿Cuándo acudir a la guardia? Se debe buscar atención médica inmediata o llamar a emergencias –tanto en menores como en adultos- si el paciente presenta vómitos, fiebre alta, confusión mental o si se trata de un adulto mayor. También pueden comunicarse con el número del SAME: 107.