De qué se trata "el invierno en verano", el histórico fenómeno climático que se acerca a la Argentina
Un núcleo polar proveniente de la Antártida provocará un desplome térmico sin precedentes en febrero, con temperaturas de hasta 1°C en Buenos Aires y un choque atmosférico extremo en la región. Un hito meteorológico que no pasa desde hace 75 años
El calendario indicará que es febrero, pero el clima contará una historia completamente diferente. Según proyecciones analizadas por el portal especializado Meteored y diversos meteorólogos, entre el 4 y el 10 de febrero de 2026, la Argentina será escenario de una anomalía térmica salvaje. Un núcleo polar de origen antártico atravesará el centro y sur del país, generando lo que los expertos ya denominan un "verano-invierno", un evento que podría ser el ingreso de aire frío más potente para este mes en los últimos 75 años.

El fenómeno alcanzará su momento de mayor intensidad el domingo 8 de febrero. Lo más impactante será la velocidad del cambio: se espera un choque térmico donde, en menos de 48 horas, las temperaturas pasarán de rozar los 40°C a valores propios de la temporada invernal. En el sur y centro de la provincia de Buenos Aires, se pronostican mínimas inusualmente bajas de entre 1°C y 2°C, lo que trae consigo un riesgo real de heladas generalizadas en pleno verano. Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, las marcas térmicas podrían perforar el piso de los 10°C, amenazando con romper récords históricos que datan de hace décadas.
Mientras el frío polar se asienta en territorio argentino, la región vivirá una dualidad climática peligrosa. En Brasil, la masa de aire cálido quedará atrapada y se intensificará por compresión, creando un efecto de "olla a presión" con máximas de entre 42°C y 45°C y sensaciones térmicas que podrían superar los 50°C en las costas. El límite donde confluyan el aire polar y el calor extremo se convertirá en una zona de "guerra atmosférica", con alta probabilidad de tormentas severas, supercelulares y caída de granizo gigante.
Este histórico fenómeno no solo afectará el confort cotidiano, sino que plantea serios desafíos. Se prevén interrupciones en actividades al aire libre, un aumento repentino en la demanda de energía para calefacción y, fundamentalmente, potenciales pérdidas en cultivos sensibles a las heladas fuera de estación. Las recomendaciones oficiales incluyen el monitoreo constante de los alertas de protección civil y la preparación de planes de emergencia para proteger tanto a la población vulnerable como a la actividad agropecuaria ante este hito meteorológico.
Fuente: Meteored


