Seguridad 1 FEB 2026

"Es un peligro para la sociedad": vecina denunció la usurpación de su casa y hasta se tuvo que ir a Paraguay

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Una vecina rodriguense denunció lo que considera “una injusticia”, señalando que sufrió una usurpación de propiedad y el acusado “sigue como si nada, vendiendo cosas” y no dudó en afirmar que este sujeto está “poniendo en peligro a la comunidad”. Y pidió enfáticamente poder recuperar su hogar.

Leticia Ayala (42 años) se comunicó con La Posta! Noticias para aseverar que “cuando fui a hablar con él (el acusado de usurpar la propiedad” me denunció a mí que yo quería usurpar mi casa… incluso tengo todos los papeles completos ya gestionados en la Municipalidad cuando hice mi casa”. La propiedad está ubicada en Maipú y 25 de Mayo, del barrio Vista Linda.

Agregó en qué corralón compro los materiales para construirla y que tiene testigos, inclusive quien le vendió el terreno: “la hice de cero a mi casa” y recordó que “a este señor –identificado como G- yo le había alquilado con la mujer, él me había dado un millón y medio y en junio con propósito a venta me tenía que dar dos millones, dos millones y medio y ya en la primera semana de abril intentó cambiar a su nombre y ahí empecé a sospechar. En junio el pacto de pago que me tenía que empezar a pagar por la casa, porque se la iba a vender a cuotas, no lo hizo y empezó a hacerse del malo y a ofenderme de todos los colores”

Dijo que “este señor hace ventas de zapatillas y electrodomésticos pequeños en todo Rodríguez, entonces es un peligro para la sociedad incluso”.

Relató asimismo que tiene una denuncia hecha “porque ese día que yo me fui a mi casa me dio una bofetada” y “lo denuncié vía web, esa denuncia está ese mismo día que salí y en los dos careos que tuvimos, salió a mi favor y él reconoció ahí que sí, que yo le había dado la casa con alquiler con propósito de venta”.

Al referirse a dichos careos –que ordena la Justicia para la mediación en un conflicto- denunció que en uno el individuo se presentó en mal estado “y la mediadora dio por terminada la sesión muy rápido porque no quería seguir de esa manera” y en el segundo careo “se discutió, es más, le gritó a la mediadora y terminó todo mal; dijo la mediadora que iba a pasar a la Justicia eso y nunca pasó y mi causa se quedó ahí”.

Desde Paraguay

Leticia se fue a vivir al Paraguay. Es que, relató, se quedó sin nada, ni dinero para el pasaje para volver a General Rodríguez. En diálogo con un periodista de este medio, contó que “ahora la chica (sería la actual pareja del denunciado, quien ya no viviría allí) se tomó el atrevimiento de denunciarme que fui a amenazarla, cuando yo ni siquiera estoy en el país. Ya me quedé a vivir en Paraguay y no tengo más ni cómo volver; sí dejé (un poder) para que otras personas en diciembre –de 2025- la última vez que yo estuve ahí el 15 de diciembre para que reciban la casa” cuando, confía, se la restituyan.

Y de acuerdo a una de las tantas presentaciones judiciales, esta última mujer al parecer habría vendido la propiedad a terceros, mientras tanto, Ayala sigue esperando y confiando en la Justicia.

Al respecto, agregó que “yo no podía ir y venir más porque me quedé sin nada, ya no tengo plata, no tengo cómo seguir. Dependo de la fiscal y ella dice que tenga paciencia” y resaltó que paradójicamente “fueron dos veces con una denuncia a buscarme a la casa de mi mamá y ni siquiera vivo ahí, me hicieron poner obligadamente esa dirección y al final con una denuncia van, me buscan y me ponen una perimetral y el chabón (el acusado de usurpación) tuvo que tener 64 denuncias y yo insistir 30.000 veces a la Fiscalía y recién ahí fueron a buscarlo a mi casa”.

Concluyó considerando que “la verdad es absurdo, injusto; me urge solucionarlo, me llené de mucha impotencia por tratar, pero no lo pude solucionar”.

“También le envié un mensaje al señor intendente (Mauro García), me dijo que le envíe la causa para que averigüe todo. Le volví a enviar todo, pero jamás recibí más novedades. La verdad es una impotencia absoluta. La que siento hoy, que perdí mi casa prácticamente por unos ‘chantas’. Y me siento denigrada por ser extranjera, una extranjera que se dedicó la vida entera a trabajar y no a hacer estupideces como muchos van a hacerlo”, concluyó con la voz entrecortada por la indignación y la lentitud de todos los sectores para recibir una respuesta favorable a su reclamo.