Militantes y simpatizantes del Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad (FIT-U) realizaron una jornada de protesta en diversos puntos de la línea ferroviaria para manifestar su rechazo a las modificaciones legales que impulsa el Gobierno nacional. La actividad busca generar una movilización amplia ante el futuro tratamiento del proyecto en el Senado
El pasado jueves 29 de enero, las estaciones de la línea de Tren Sarmiento se convirtieron en el escenario de una protesta denominada "Trenazo", organizada por integrantes y simpatizantes del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) en el FIT-U. La jornada, que incluyó la distribución de volantes, cánticos y el despliegue de banderas, se desarrolló en las paradas de Liniers, Morón, Merlo y Ramos Mejía, para finalmente confluir en la terminal de Once.
Esta iniciativa forma parte de una campaña nacional que tiene como objetivo principal preparar el rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Según los organizadores, la intención es construir un clima de movilización combativa para el momento en que la reforma llegue al Senado, lo cual, según mencionan fuentes del sector, podría ocurrir en torno al 11 de febrero. Estas acciones de visibilización no son aisladas, ya que comenzaron en diciembre y se extendieron durante el verano en ciudades como Mar del Plata.
Durante la jornada, diversos referentes expresaron sus motivos para la protesta. Nicolás Gerola, dirigente de la juventud del PTS y estudiante de la UnaHur (Universidad Nacional de Hurlingham), declaró que la fuerza de la campaña está al servicio de "frenar esta reforma que es un atropello contra todos los derechos laborales". Gerola argumentó que el proyecto beneficia a los empresarios en detrimento de los trabajadores, dificultando especialmente la situación de aquellos que también estudian.
Por su parte, Luana Herrera, estudiante del Instituto Superior Joaquín V. González (CABA), vinculó la actividad con el apoyo a conflictos gremiales específicos, mencionando el caso de los trabajadores de la empresa Lustramax. Herrera denunció que en dicha firma se están produciendo "despidos ilegales" y criticó la actuación de las fuerzas policiales y del Estado en favor de la parte empleadora.
Finalmente, los manifestantes hicieron un llamado a "rodear el Congreso" el día que se intente votar la ley para impedir su aprobación. Para ello, instaron a los centros de estudiantes a convocar y participar de las jornadas de protesta, bajo la premisa de que la reforma laboral ya es parte de la conversación pública en amplios sectores de la clase trabajadora.