Siniestros Solidaridad 7 FEB 2026

Perdieron todo tras el incendio del ex boliche Fiamma Club y donan la mercadería que se salvó

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Se trata de Librimax, comercio lindero al local bailable que se incendió sobre Av. Balbín. Tras la pérdida total del local, su dueña decidió regalar a escuelas y docentes los útiles que quedaron mojados pero reutilizables.

El devastador incendio que afectó al exboliche Fiamma Club sobre la avenida Balbín, en General Rodríguez, sigue dejando consecuencias. En las últimas horas se conoció que la distribuidora mayorista de artículos de librería Librimax, ubicada junto al local bailable, perdió la totalidad de su comercio y ahora, en medio de la angustia, decidió donar la mercadería que logró recuperarse para que pueda ser reutilizada por escuelas y docentes.

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El siniestro, que ya había sido informado por La Posta! Noticias y que derivó luego en la revelación de clausuras vigentes, deudas y falta de planos del boliche, también arrasó con los comercios linderos. Uno de los más golpeados fue Librimax, cuyo interior quedó destruido por el fuego, el humo y el agua utilizada para extinguir las llamas.

A través de su cuenta oficial de Instagram, desde el local expresaron: “Lamentamos informar la pérdida total de nuestro local. La tristeza es total. Ver cómo todo el esfuerzo y tiempo se va consumiendo por el fuego y el agua. Nos hubiera gustado despedirnos de otra manera”. En el mismo mensaje agradecieron a vecinos, comerciantes y allegados que colaboraron durante y después de la emergencia.

La propietaria, Noe, contó a La Posta! Noticias que, pese al impacto, tomaron una decisión solidaria con los materiales que no se quemaron pero sí se mojaron: no venderlos y entregarlos a la comunidad educativa. “La mercadería no se puede vender porque lo que no se quemó, se mojó. Sí sirve para reutilizar. Vinieron como 10 o 15 escuelas de distintos barrios. Tenía un montón de maestras como clientas y sé el esfuerzo que hacen. Prefiero que lo reutilicen ellas”, explicó.

Actualmente funcionan de manera provisoria en un espacio prestado en calle Castilla al 2200, donde clasifican y separan lo recuperado. “Armamos una mesa con tablón en la vereda, vamos preparando bolsas y llamamos para que vengan a retirar. Es transformar todo este dolor en algo bueno y, dentro de la angustia, seguir”, señaló.

Consultada sobre la posibilidad de reabrir el negocio, fue clara: “No tenemos resto para reabrir. Por ahora no. Más adelante veremos, pero en lo inmediato no es la idea”. Mientras tanto, la comunidad educativa y vecinos de General Rodríguez ya comenzaron a acercarse para reutilizar los útiles y acompañar a la comerciante en uno de los momentos más duros tras el incendio.