Los principales puntos para entender cómo es el nuevo precio del gas y qué cambia para los usuarios
El Gobierno nacional implementó un esquema de "precio flat" para el gas residencial, buscando eliminar los picos de facturación durante el invierno. Esta medida se complementa con el traspaso de la importación de GNL al sector privado para normalizar el mercado energético
El nuevo sistema tarifario de gas en Argentina introduce un cambio estructural en la forma en que los hogares abonan el servicio, mediante la implementación de un valor anual uniforme o "precio flat". El propósito central de esta normativa es otorgar previsibilidad financiera a las familias, evitando que el consumo intensivo de los meses invernales se traduzca en aumentos bruscos y difíciles de afrontar en las boletas de julio y agosto.

Bajo este esquema, el Estado Nacional asume la gestión de la diferencia entre el costo real de mercado y el precio anualizado que se refleja en la factura. Esto implica que, durante el verano, el usuario pagará un monto superior al precio de mercado de ese momento para compensar el beneficio de pagar un valor inferior al costo real de abastecimiento durante el invierno. De esta manera, el balance financiero para las productoras y el Estado se equilibra a lo largo del ciclo anual sin afectar los contratos vigentes del sector.
Es importante destacar que esta medida no representa un congelamiento de tarifas ni una rebaja generalizada en el costo total anual del servicio. Se trata, fundamentalmente, de una redistribución de la carga económica a lo largo de los doce meses del año para garantizar la estabilidad mensual. Si bien el precio se define como "uniforme" para eliminar la estacionalidad, el mismo podrá ser actualizado por la Autoridad de Aplicación ante variaciones macroeconómicas o cambios en los costos de producción de programas como el Plan Gas.Ar.
En cuanto a su implementación, el beneficio es de alcance nacional y se aplica de forma automática para todos los usuarios residenciales y la denominada "demanda prioritaria", por lo que no es necesario realizar trámites adicionales para acceder al nuevo cálculo. Asimismo, el sistema está integrado con el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), aplicando las bonificaciones correspondientes sobre el promedio anualizado, lo que permite a los beneficiarios tener mayor claridad sobre sus gastos mensuales.

De forma paralela a la facturación, el Gobierno ha iniciado una transformación en el mercado de importación de energía. A través del Decreto 49, se determinó que la compra y comercialización de Gas Natural Licuado (GNL) pasará a manos del sector privado mediante mecanismos de competencia. Este cambio busca eliminar la intermediación estatal (antes realizada por Enarsa) y trasladar la responsabilidad operativa a empresas privadas, quienes deberán participar en licitaciones para utilizar la capacidad de regasificación disponible y abastecer el sistema. Aunque este paso busca la normalización del mercado ante la falta de capacidad de transporte desde cuencas como Vaca Muerta, aún resta definir cómo se cubrirá la brecha económica entre el precio de importación privado y el valor de venta a las distribuidoras.
Fuente: IProfesional


