Un vecino del barrio Altos del Oeste, más allá de su compromiso con el tema ambiental, cansado de ver cómo camiones y otros vehículos se acercan hasta un predio ubicado prácticamente en la puerta de su casa para depositar desperdicios y demás, comenzó a emprender la acción y a escracharlos y confrontarlos; lo importante ahora sería que alguna autoridad tome nota y actúe para que nadie use un terreno como un basurero.
Sabiendo que es una cruzada importante pero también que no está dispuesto a ceder, no por justiciero sino porque es consciente del daño que se causa al distrito, el vecino Leonardo Peirano -este viernes por la mañana- detectó a un camión que estaba descargando escombros (a las 11) en Avenida Argentina y Avenida del Oeste y, media hora más tarde, volvió a interceptarlo cuando volvió, esta vez, para arrojar basura.
También escrachó a otro camión de gran porte tirando basura este sábado en el mismo lugar; de hecho, le inquirió al conductor para saber “quién lo mandaba”, recibiendo improperios, pero ninguna respuesta.
De acuerdo a lo indicado por Leo, “el problema es que entre los vecinos ya pedimos que limpien: no se llevó la basura el Municipio, pero sí la corrió y la hizo una sola montaña”.
Carritos, autos, camionetas…
No son solamente vecinos los que “aprovechan” para tirar allí lo que podrían depositar en algún lugar adecuado para tal fin, sino que “vienen carritos, camionetas, motos, tiran su bolsita de basura y ya pedimos que limpien; no nos gustaría que venga una empresa con basura y que se haga costumbre, como nadie dice nada, que tiren una y otra vez basura”.
El razonamiento es lógico, ya que “al ver que hay una montaña de basura es como que se da lugar a que sigan viniendo a tirar”, más aún en tiempos donde desde la Municipalidad hay una especie de campaña desalentando este tipo de accionar, con severas multas a quienes se detecte arrojando desperdicios; de hecho, se han publicado en redes sociales oficiales las distintas intervenciones de las diferentes áreas para erradicar mini basurales.
Otras necesidades
El vecino aclaró que, además de sanear el predio, sería bueno que las autoridades “iluminen, que pongan a alguien que cuide, es una picardía porque es un barrio lindo… la gente que vivimos cerca del campo tenemos que convivir con basura y mugre constantemente”, siendo irónico, pero a la vez concreto sobre otro serio problema, los roedores: “a la mañana, las ratas te convidan facturas de lo grandes que son”.
La ubicación del predio donde se arrojan desperdicios
“A nadie le gusta que tiren basura en la esquina de su casa. Yo por lo pronto hago lo que puedo, cada vecino hace lo mismo y entre todos ponemos un poquito”, lo que marca la diferencia: dar el ejemplo para que otros lo imiten y se logre una sociedad más comprometida, como dice aquella vieja frase atribuida al novelista ruso León Tolstói: Pinta tu aldea y pintarás el mundo.