Devastador incendio dejó a una familia en extrema vulnerabilidad: qué necesitan y cómo ayudarlos
Otra familia -en este caso de Villa Arrarás- perdió todo en un incendio y necesita de la solidaridad de todos para poder rearmarse, teniendo en cuenta que son una madre y cuatro hijos los que se quedaron prácticamente con lo puesto. Una vecina está recolectando elementos para entregarle y los rodriguenses pueden acercar su donación si está a su alcance.
El incendio se registró este martes cerca de las 4 en una vivienda de las calles 25 de Octubre y Ortega (ex 92), con intervención del móvil 9 de los Bomberos Voluntarios del distrito que llegó al lugar a las 04.08.
El fuego se inició por causas que se intentan determinar, aunque la familia sospecha de que habría sido un cortocircuito. Al tratarse de una casilla, los materiales tomaron combustión rápidamente y las pérdidas fueron totales.
“Necesitamos todo”
En diálogo con La Posta! Noticias, Eliana (tía de los niños) comentó que “la verdad es que perdieron todo, no les quedó nada. Ellos empezaron la escuela y no les quedó ni un cuadernito. Cama no precisan porque ya les pudimos conseguir por medio de los vecinos, pero después necesitamos todo lo que se pueda, lo que lo que la gente no use y pueda donar”.
La familia está compuesta por una mujer y sus cuatro hijos varones (de 6, 10, 12 y 13 años) y necesitan principalmente ropa -talles 8, 12 y 14-, calzado –los números son 27, 33 y dos que usan talla 36-, mientras que la mamá calza 37, 40 en pantalón; además de precisar útiles escolares.
Solidaridad
En tanto que quien no dudó en organizar la ayuda fue Yamila, conocida de la familia, quien tiene un comedor (Rincón de Luz, en la actualidad cerrado) que recibe donaciones en Castelli N° 1915. “Siempre trato de conseguirles cosas, ya les acerqué ropa y les entregué un colchón, pero se sigue tratando de juntar algo más”.
La vecina había empezado a ayudar con la apertura de un comedor (copa de leche, olla popular) durante la pandemia y ahora lo tuvo que cerrar, pero de su bolsillo muchas veces colaboró, aunque por falta de presupuesto quedó a un lado momentáneamente ese costado solidario. “Aunque cuando la gente dona galletitas, leche, armo el merendero. Lo mismo cuando donan ropa o zapatillas, hay mucha gente para ayudar y muchos nenes, pero siempre le acercamos algo a los que más necesitan”.
“Yo pude conseguir solamente un colchón de una plaza, así que lo que puedan donar estaría buenísimo. Todo suma”, concluyó.

