Duro de habilitar: cuando poner un kiosco en General Rodríguez parece “una multinacional”
Una vecina contó que tardó cinco meses en completar los trámites para abrir un pequeño comercio en la ciudad. Denunció demoras, errores administrativos y costos elevados para poder habilitar su negocio.
Abrir un pequeño comercio en General Rodríguez puede convertirse en un proceso largo y complejo. Así lo relató Valeria Gross, vecina de la ciudad que tardó cinco meses en conseguir la habilitación para su kiosco.
Su caso fue presentado en un informe del periodista Paulo Ciruzzi para el programa “Desalinea2”, la nueva propuesta de la mañana de los sábados en La Posta TV.
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Trámites que comenzaron en septiembre
Gross explicó que el proyecto de su negocio, junto a su marido, el colega Juan José Carrer, comenzó en septiembre del año pasado, momento en el que también inició el proceso de habilitación.
“Es bastante tedioso. El proyecto del negocio lo empezamos en septiembre del año pasado, y con ello también empezamos con los trámites de habilitación”, contó.
Uno de los primeros requisitos fue que la tasa municipal estuviera a su nombre, algo que no ocurría porque la vivienda había sido heredada.
“Tuve que ir a situación dominial con la escritura de la casa y los papeles para cotejar si la había heredado. El cambio de titularidad tardó aproximadamente 35 días”, explicó.
Cuando finalmente fue a retirar el trámite, descubrió un nuevo problema.
“Me di cuenta que pusieron mal el apellido: en lugar de Gross, pusieron Grossi. Ahí tuve que esperar otros 15 días para cambiar el nombre correcto, presentando DNI, CUIT y la escritura a mi nombre”, relató.
Más demoras y nuevos errores
Luego continuó el trámite en el área de Comercio para realizar la zonificación del local.
Según contó, tuvo que presentar escritura, documentación personal y un libre de deuda municipal, trámite que también tiene un costo aunque el contribuyente no tenga deuda. “A los 20 días fui y nada. 20 días después, nada. Y así…”, recordó.
Finalmente le indicaron que había un problema con la categoría del negocio. “Me dijeron que puse ‘maxikiosco’ en ‘polirrubro’ y ahí no va, si bien antes me habían indicado eso”, afirmó.
Cuando finalmente le entregaron la zonificación, surgió otro inconveniente: la dirección estaba mal. “Acá estamos sobre Alte. Brown entre 2 de Abril y Pellegrini y decía Balcarce entre Sarmiento y 2 de Abril”, señaló.
En ese momento le informaron que debía rehacer el trámite. “Me dijeron que iba a tener que hacer de nuevo la zonificación y pagarla. Pero cómo, si el error era de ellos”, cuestionó.
Si bien finalmente no tuvo que volver a pagar, el trámite volvió a demorarse otros 35 días.
Cinco meses para abrir un kiosco
Después de todo el proceso administrativo, la habilitación llegó recién en febrero, cinco meses después de haber iniciado el trámite. “Cuando fui en enero me dijeron que estaba aprobada, pero el expediente lo tenían en Intendencia y que podía abrir tranquilamente”, contó.
El negocio también debió tramitar la libreta sanitaria y el certificado del Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas.
La sorpresa con la tasa municipal
Cuando finalmente recibió la habilitación, Gross se encontró con otro problema: el costo de la tasa municipal. “Me dijeron que la tasa municipal era de 250.000 pesos mensuales. Primer mes de apertura del negocio”, afirmó.
Pero además se encontró con una situación inesperada. “Cuando me dieron la habilitación la tasa municipal estaba vencida. Me dieron el cartón con la tasa vencida”, explicó.
Reclamo por mayor flexibilidad
La comerciante sostuvo que entiende que las normas deben cumplirse, pero pidió más acompañamiento para quienes recién comienzan un emprendimiento. “No me parece justo ni tendrían que permitirlo. La ley tendría que ser igual para todos”, expresó.
También señaló que muchos comercios funcionan sin habilitación en los barrios. “Entiendo que la gente del barrio lo hace por necesidad, pero tendrían que ir y exigirles la habilitación como a cualquier hijo de vecino”, dijo.
Finalmente planteó que el Municipio debería contemplar la situación de quienes recién abren un negocio.
“El Municipio tendría que darle a quienes comienzan con un emprendimiento un poco de changüí. En el primer mes no pueden cobrarte una tasa de 250.000 pesos. Tendrían que ser un poco más flexibles en eso, como en todos los pequeños impuestos que cobran, que es una fortuna”, concluyó.