Tras casi un siglo, La Serenísima cambia de manos: quiénes son sus nuevos dueños
En una operación histórica para la industria alimentaria argentina, el Grupo Arcor y la multinacional francesa Danone concretaron la compra del 100% de Mastellone Hermanos. Tras un año de tensiones legales y negociaciones, la marca emblema de los lácteos deja de pertenecer a su familia fundadora para integrarse plenamente en un nuevo gigante regional
La industria láctea argentina ha vivido este martes 24 de marzo de 2026 un movimiento tectónico: La Serenísima, la empresa fundada en 1929 y dirigida durante décadas por la familia Mastellone, ha cambiado definitivamente de dueños. Tras casi 100 años bajo el control de sus fundadores y herederos, la compañía insignia del sector pasa a ser propiedad total de una alianza conformada por dos gigantes globales.
Hasta ahora, el Grupo Arcor y Danone poseían en conjunto el 49% del paquete accionario. El 51% restante, que fue objeto de una intensa disputa durante el último año, pertenecía a la familia de Don Pascual Mastellone y al fondo de inversión Dallpoint Investments LLC, liderado por el financista Carlos Agote.
La adquisición se ha formalizado a través de un joint venture entre Arcor, el principal productor de golosinas de América Latina, y Danone, referente mundial en el mercado de productos frescos. Ambos grupos operarán de forma integrada bajo la estructura de Bagley Latinoamérica, donde ya son socios, buscando consolidar un holding de consumo masivo con una escala sin precedentes en la región.
El objetivo de los nuevos propietarios es crear una plataforma de crecimiento que potencie la innovación y la eficiencia operativa. Según indicaron los líderes de ambas firmas, Alfredo Pagani (Arcor) y Antoine de Saint-Affrique (Danone), la unión permitirá acelerar el desarrollo de productos diferenciales y ampliar el alcance de sus marcas.
Una negociación marcada por la tensión
Llegar a este acuerdo no fue una tarea sencilla. El proceso se inició a mediados de abril del año pasado, cuando Arcor y Danone presentaron una oferta para ejecutar su opción de compra por la mayoría accionaria. Durante meses, los entonces dueños mayoritarios (especialmente Carlos Agote, quien actuó como arquitecto financiero y vocero de la familia fundadora) rechazaron las condiciones, calificando la propuesta de "insuficiente" y "hostil".
Finalmente, las diferencias en la valoración de los activos estratégicos de la marca se saldaron este martes. Aunque el monto final de la transacción no ha trascendido públicamente, el acuerdo evita la judicialización definitiva de la disputa y permite avanzar en lo que internamente denominan "La Serenísima Unida".
El gigante que queda bajo control
Con esta compra, Arcor y Danone toman las riendas de un imperio productivo que procesa aproximadamente 3,8 millones de litros de leche diarios provenientes de más de 600 tambos. La operación incluye:
-Marcas líderes: Además de La Serenísima (leche fluida), controlarán La Armonía, Fortuna y Finlandia.
-Capacidad productiva: Once plantas industriales distribuidas en la región, con centros clave en General Rodríguez (Buenos Aires), Trenque Lauquen, Villa Mercedes (San Luis) y Leubucó.
-Logística sin rival: Una red que alcanza más de 70.000 puntos de venta diarios mediante una flota de más de 800 camiones.
Los nuevos dueños asumen el mando en un contexto financiero complejo. Entre 2024 y 2025, la empresa reportó un rojo acumulado de más de $100.000 millones, impactado por la caída del consumo interno y la devaluación. Asimismo, el holding deberá enfrentar próximamente el vencimiento de compromisos de deuda en dólares bajo la forma de Obligaciones Negociables.
Pese a estos retos, la apuesta de Arcor y Danone es a largo plazo, enfocándose en la exportación (con presencia en Brasil, Paraguay, Uruguay, China y Argelia) y en la profesionalización de los procesos para sostener el liderazgo histórico de la marca en la mesa de los argentinos.
Fuente: Noticias Argentinas