Seguridad 28 MAR 2026

Lo golpearon con un fierro para robarle, denuncia acoso y teme por “jóvenes conflictivos”

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Un vecino del barrio Bicentenario denunció que vive con miedo, manifestando que ya fue amenazado por un grupo de jóvenes que, según señaló, lo acosan y además le roban, tal como sucedió jornadas atrás, cuando fue “golpeado con un fierro” para quitarle un teléfono y la gorra que usaba.

Es un tema complejo y de vieja data, en tanto que prefiere mantener su identidad en reserva por temor. Según relató, está “amenazado hace mucho tiempo ya, de que van a venir a prenderle fuego a la casa, que quieren prenderle fuego a la camioneta de mi papá; los quise denunciar y me dijeron en la comisaría que no podía hacer ninguna denuncia si no me habían hecho nada, que era como bullying o algo así”.

El vecino aclaró que ya le quisieron robar tres veces y que no encuentra respuesta: “están esperando que pase algo grave, parece, para que me tomen una denuncia o algo”.

“A mí me robaron en la entrada de Bicentenario; es la tercera vez que me corren, me corren por todos lados y no me pueden agarrar porque yo siempre, apenas lo veo, estoy atento y empiezo a correr o empiezo a los gritos para que me ayude la gente o algo”, agregó.

El ataque

De acuerdo a la denuncia, “siempre están de a tres”, sostuvo y nombró a dos hermanos (JQ y TQ) y a GM. “Son la bandita que siempre anda robando en el barrio y nadie les hace nada”, acotó.

Explicó que hace pocos días estos individuos “me robaron el teléfono que era del trabajo y la gorra. Es lo único que me pudieron sacar, porque del fierrazo que me pegaron en la cabeza casi me desmayan: yo iba en la bicicleta con el teléfono en la mano saliendo por la entrada de Villa Arrarás de Bicentenario cuando los veo que vienen. Miré una vez para atrás y cuando me doy vuelta ya los tenía encima; me pegaron un fierrazo a la pasada, en moto, no se bajaron ni nada, cuando vieron que yo no me caí siguieron un poquito más adelante y se pegaron una vuelta y yo entré de nuevo para el barrio, a los gritos, y ahí me dejaron de correr”.

Indicó que “me llevaron el teléfono y la gorra, porque se me cayó del golpe que me pegaron, pero el teléfono era del trabajo. Yo el teléfono lo uso con una empresa de la construcción que estoy trabajando en La Fraternidad”, aclarando en todo momento que se trata de sujetos que tienen en vilo al barrio.

Sobre uno de los sujetos, dijo que “está podrida la madre de que el hijo le traiga tantos problemas, cuando fuimos a hablar salió con una Itaka recortada para enfrentarnos en la camioneta y nos apuntaba y nos tuvimos que ir. Estaba con el otro pibe, los dos metidos ahí en la casa…”.