Efectivos rodriguenses de la Policía Científica debieron acudir a otro distrito bonaerense por un grave ilícito
Peritos de General Rodríguez trabajaron en la ciudad de Chivilcoy tras un violento robo en un natatorio. La labor de la delegación rodriguense fue clave para preservar la escena donde los delincuentes dejaron destrozos y rastros de barro
La operatividad de la Policía Científica de General Rodríguez trascendió los límites de nuestro distrito esta semana, cuando sus efectivos fueron convocados para intervenir en un grave hecho delictivo ocurrido en Chivilcoy. Los especialistas locales se trasladaron hasta la Avenida José León Suárez Nº 269 para realizar las pericias correspondientes en el natatorio cubierto “Punto Relax”, un establecimiento que fue blanco de un robo y actos de vandalismo durante la madrugada del miércoles 8 de abril.
Leonardo Calandrino, responsable del lugar, descubrió el desolador panorama a la mañana siguiente y manifestó su frustración ante los medios locales: “la verdad es que estoy indignado por lo que ha pasado”. Según relató la víctima, al llegar se encontró con que “la puerta principal estaba abierta, el vidrio de arriba roto y un desastre en la parte administrativa y en mi oficina”.
El ingreso de los malvivientes se produjo mediante el uso de la fuerza sobre una puerta de blindex. Al respecto, el propietario detalló que “hicieron fuerza con la cerradura y se estalló el vidrio de arriba”. Una vez en el interior, los delincuentes no solo buscaron objetos de valor, sino que también provocaron un desorden generalizado en las dependencias.
Sobre los elementos sustraídos, Calandrino enumeró las pérdidas materiales: “se llevaron mallas, antiparras, la computadora, dinero en efectivo y otras cosas más”, incluyendo una mochila azul con pertenencias personales. Además, la víctima describió el nivel de impunidad con el que actuaron los sujetos: “hay huellas por todos lados, la puerta está marcada con barro, incluso fumaron adentro y dejaron cigarrillos tirados”.
Debido a la magnitud de los rastros hallados, la presencia de los peritos de General Rodríguez fue fundamental y obligatoria para avanzar en la causa judicial. El dueño del complejo debió esperar la llegada del equipo rodriguense antes de poder ordenar su comercio, señalando que “no puedo tocar nada hasta que ellos trabajen”.
Finalmente, mientras se analizan grabaciones de cámaras de seguridad internas y de locales vecinos, Calandrino mantiene la esperanza de que el trabajo técnico de la Policía Científica local permita dar con los responsables: “esperemos que con las cámaras y otras pruebas se pueda localizar a quienes hicieron esto”.
Fuente: La Razón de Chivilcoy

