Un joven sufrió el robo de su motocicleta tras ser interceptado y amenazado con un arma el domingo 29 de marzo -en la entrada al barrio Agua de Oro- por dos malvivientes que circulaban en un automóvil; un día después, su tía “zafó” de milagro ya que en pleno centro del distrito violentaron su moto para llevársela, pero los delincuentes no lograron su cometido por minutos.
El caso del vecino de 25 años fue reflejado en su oportunidad por La Posta! Noticias, cuando le robaron su moto Corven Energy 110 azul, dominio A278ORH. También se llevaron el DNI, el registro de conducir y la póliza de seguro. Todo sucedió antes de las 16 horas cuando la víctima (del barrio Agua de Oro) iba por la calle Rivadavia hacia la Ruta 7 y en Rivadavia y Maipú - donde confluyen La Posta y Parque Rivadavia-, fue interceptado por sujetos que iban en un Fiat Uno rojo.

La motocicleta robada al joven el domingo 29 de marzo por la tarde
El otro hecho
En el caso de la mujer, de 39 años, el 30 de marzo –a eso de las 21:00 horas-, al finalizar su jornada laboral fue a buscar su motocicleta (Motomel Blitz 2025) que estaba en el estacionamiento de motovehículos en la intersección de Carlos Pellegrini y Avenida San Martín, en pleno centro de General Rodríguez, frente a donde funcionaba el Banco Francés.
“Al acercarme al rodado, constaté que había sido violentado, presentando daños visibles, entre ellos la rotura del manubrio. En ese momento, se activó la alarma”, comentó la vecina del barrio Agua de Oro a este medio.
De acuerdo a lo señalado por la vecina a La Posta! Noticias, jóvenes que se encontraban en una hamburguesería -ubicada enfrente- le dijeron que el hecho había ocurrido hacía apenas unos minutos. Mientras que dos individuos jóvenes se dieron a la fuga corriendo.
“Experimenté un gran estado de nerviosismo, ya que no sabía cómo proceder en ese momento. Si bien no me encontraba presente al momento del intento de robo, pude constatar los daños ocasionados en mi motocicleta”, explicó.
Además, debido al mal estado en que quedó la moto, la mujer debió llevarla hasta el domicilio de una de sus alumnas hasta que finalmente pudo trasladarla hasta su casa.
No es todo: anteriormente ya le robaron dos motocicletas y a su marido un automóvil… las víctimas no salen de su asombro e indignación por lo sucedido, con una seguidilla de episodios inusuales y el triste récord de convertirse en una familia blanco de la delincuencia.

