Tránsito 17 ABR 2026

Cuál es el plan de las empresas de colectivos para que haya un "servicio normal" en el AMBA

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El Gobierno y las cámaras del sector negocian un desembolso urgente de fondos, la optimización de recorridos y la revisión de costos operativos para revertir la falta de unidades y frecuencias en la región metropolitana

El sistema de transporte automotor en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una crisis profunda que ha derivado en una reducción visible de la frecuencia de los servicios. En la actualidad, las empresas operan con un parque de aproximadamente 14.000 colectivos, una cifra que, aunque representa una leve mejora frente a los 12.000 que circulaban en los días más críticos de la semana pasada, sigue estando lejos de los 15.500 necesarios para un funcionamiento óptimo y de las 18.000 unidades que recorrían las calles hace cuatro años. 

Para normalizar la situación, el plan de las cámaras empresarias y la Secretaría de Transporte de la Nación se asienta sobre tres pilares fundamentales: la inyección de fondos frescos, la reducción de los costos operativos y el rediseño de la red de recorridos.

El auxilio financiero y la deuda de subsidios

El primer paso para estabilizar el sistema es la cancelación de deudas acumuladas por el Estado. Según fuentes del sector, el Gobierno se comprometió a transferir esta semana unos 50.000 millones de pesos correspondientes a subsidios adeudados de febrero. No obstante, este monto cubre solo la mitad de la deuda total, estimada en 100.000 millones de pesos por los empresarios, quienes todavía reclaman el pago de atributos sociales de los primeros meses del año en líneas provinciales. 

Luciano Fusaro, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios de Transporte Automotor (AAETA), advirtió que el desajuste financiero se agravó por el incremento en los insumos básicos: "Tenemos un diagnóstico común: la disparada del precio del gasoil pegó de lleno en la caja de las empresas". El directivo señaló que los costos actuales se calculan con valores previos al conflicto bélico en Medio Oriente, lo que ha generado un bache insostenible. 

Rediseño de rutas y optimización de costos

Ante la falta de recursos, el plan incluye medidas de "cirugía mayor" en la operatividad diaria. Entre las propuestas en estudio se encuentran:

-Reordenamiento de recorridos: Se analiza eliminar la superposición de líneas en avenidas donde circulan varias empresas con el mismo trayecto. Un vocero del sector explicó el riesgo de esta medida: “Si en una avenida hay tres líneas, a lo mejor sobra una... Si se lo hace mal, dejás a la gente con menos frecuencia”.

-Baja de la comisión SUBE: Se negocia reducir del 4% al 2% el canon que las empresas pagan a Nación Servicios por cada boleto vendido, lo que representaría un alivio financiero directo para las operadoras.

-Compensación por combustible: Se evalúa implementar un mecanismo de ajuste automático para el precio del gasoil, evitando que futuras subas paralicen el servicio. 

El debate por la tarifa y el subsidio al usuario

La brecha entre lo que paga el pasajero y lo que cuesta mantener el servicio sigue siendo el tema de fondo. Fusaro sentenció que para recuperar los estándares de calidad históricos (un colectivo cada cinco minutos) el costo real por usuario debería ser de 2.100 pesos, una cifra muy distante de los 700 pesos del boleto mínimo actual. 

Los empresarios insisten en que el sistema de subsidios debe cambiar su foco: "Eso no es más plata para las empresas, eso es menos subsidio para el Estado porque el Estado está bajando subsidios". Por ello, proponen que el beneficio estatal se dirija directamente al usuario y no a las prestadoras, para que la opinión pública comprenda que es el pasajero quien recibe la asistencia económica. 

Por el momento, aunque se descarta un aumento inminente del boleto debido a la reciente desaceleración de la inflación, los equipos técnicos del Ministerio de Economía y de Transporte continuarán las reuniones cada 15 días para definir la sustentabilidad del sistema a largo plazo. El objetivo final es alcanzar junio con una estructura de costos más eficiente que permita garantizar la previsibilidad del transporte en la región. 

Fuente: Infobae / Radio Buenos Aires