Cuál es el plan del gobierno para avanzar con la privatización de los trenes metropolitanos
El Poder Ejecutivo nacional ha puesto en marcha una estrategia administrativa y técnica para acelerar el traspaso de los servicios ferroviarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) al sector privado. Mediante la creación de unidades especializadas y la búsqueda de asesoramiento internacional, el objetivo es diseñar un nuevo modelo de concesión que atraiga inversores, mientras el Estado continúa financiando las obras de infraestructura necesarias
A pesar de los cambios de autoridades en el área de Transporte semanas atrás, la intención de privatizar Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) se mantiene como una prioridad inalterable para el Gobierno. Para operativizar esta decisión, el directorio de la empresa estatal creó recientemente una "unidad especial para el proceso de transformación de operación de SOFSA al sector privado". Este organismo tiene la misión de elaborar un diagnóstico general de la situación de la empresa y confeccionar una propuesta de concesión integral que será elevada a la Secretaría de Transporte para su implementación.
Este proceso no solo involucra a las líneas que actualmente opera el Estado (Mitre, Sarmiento, San Martín, Roca y Belgrano Sur), sino que también busca regularizar la situación de las líneas Urquiza y Belgrano Norte, cuyos contratos privados se encuentran vencidos y operan bajo prórrogas. En este contexto, la extensión de la emergencia ferroviaria hasta mediados de 2028 funciona como una herramienta clave: permite al Estado garantizar la continuidad de inversiones en infraestructura y material rodante para acondicionar las líneas antes de su transferencia, liberando a los futuros concesionarios de gastos que no estarían dispuestos a asumir.
El respaldo técnico del BID y el desafío de los subsidios
Ante las dificultades administrativas para encarrilar el proceso, el Gobierno ha solicitado la asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El organismo multilateral lanzó un proyecto de cooperación técnica con una línea de crédito de 300 mil dólares destinada a financiar informes de consultoría que definan la "hoja de ruta" de la reforma ferroviaria en el AMBA. Este estudio contempla el desarrollo de modelos de negocio, la distribución de riesgos y la identificación de fases secuenciales para las licitaciones.
Sin embargo, los documentos del BID revelan una realidad compleja: se admite explícitamente que el sistema continuará requiriendo subsidios estatales para funcionar, lo que pone en duda los beneficios económicos de la intermediación privada. De hecho, informes previos del propio organismo señalaron que operadoras privadas actuales, como Ferrovías, han llegado a requerir más del doble de subsidio por pasajero que la estatal SOFSA. Bajo este esquema, el Estado no solo financiará las inversiones de capital, sino que también deberá aportar fondos públicos para cubrir los costos operativos de los futuros concesionarios.
Fuente: En el subte