Su casa está deteriorada por la caída de gruesas ramas de árboles y nadie le da respuestas
Un hombre del barrio Agua de Oro tiene un serio problema –desde hace varios años- con los árboles que están en el terreno de su vecina, unos añosos álamos que le están rompiendo el techo y nadie le brinda una solución, ni cortan las especies ni la mujer que vive colindante a su casa se hace cargo por los daños materiales.
El hecho ocurre, explicó Matías en diálogo con La Posta! Noticias “desde hace años” en su vivienda ubicada en la zona de Río Negro y Defensa. La situación es preocupante, señaló porque “ya han caído varios gajos para el lado de la calle y puede ocasionar un problema mucho mayor”.
Aclaró que intentó realizar una presentación en la Municipalidad, pero no pasó de Mesa de Entradas: “me dijeron que, al ser propiedad privada, le corresponde a la vecina”, explicó, pero espera que alguien tome cartas en el asunto porque “corre riesgo mi casa, la del vecino y la de ella misma”.
“Los árboles y también las raíces rajan el piso, las paredes y afectan también al vecino”, prosiguió.
“El problema ya viene de hace rato, con el pedido de que corte los árboles y no lo quiere hacer la vecina. El tema es que se están secando, se cayeron ramas y me rompieron la chapa de fibrocemento… yo me moví, pregunté pero ninguno me da una solución, porque supuestamente al ser privados se tiene que hacer cargo la dueña de la vivienda, pero no se hace cargo de nada. Y no se puede dialogar con la señora de los árboles”, se lamentó.
Daños por doquier
Agregó Matías que, cuando cayeron los últimos gajos en el patio de su casa, “uno que se fue partiendo por estar seco y terminó entre mis dos autos, uno que pretendo en algún momento restaurar”.
En tanto que “ya me cayó una parte gruesa y me destrozó el techo, también me podría haber caído cuando yo traía el auto –de alquiler con el que trabajaba- que lo tenía a cargo y me lo hubiese roto porque justo ahí lo frenaba… quisiera saber qué hubiera pasado y quién se iba a hacer responsable”.
Asimismo, señaló que “las paredes ya se están rajando todas por el tema de los árboles; además hay uno que se está cayendo para el lado del vecino. También él se quejó, pero le respondieron que ‘no tiene plata’ para hacerlo sacar, pero cuando tuvimos la posibilidad de hacerlo sacar gratis, nunca quiso”.
Por último, dijo que pretende encontrar una solución porque el problema puede crecer, ya que al estar podridas muchas de las ramas caen hacia "afuera" (la calle), con el peligro que eso conlleva, aclarando que busca que alguien tome cartas en el asunto, que actúe preventivamente y no cuando sea tarde.