La comunidad de General Rodríguez se encuentra movilizada por la desesperante situación de Melina Simones Malosetti, una adolescente de 16 años que, en un lapso de solo 20 días, pasó de una vida normal a estar completamente inmovilizada debido a que le diagnosticaron –el 11 de abril- un atípico y agudo de síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad autoinmune que afecta al sistema nervioso periférico.
El caso fue presentado en el programa Desalinea2 (La Posta TV) por Adriana Varela, amiga de la familia, quien describió con crudeza el estado de la joven rodriguense y la precariedad económica que rodea su tratamiento. La mujer fue entrevistada en los estudios por Paulo Ciruzzi y Agustín Ciri.
La entrevista completa en Desalinea2:
Un diagnóstico y una realidad difíciles
Lo que comenzó como un entumecimiento progresivo terminó por desconectar el sistema nervioso de Melina de sus músculos. Actualmente, se encuentra internada en la unidad de Terapia Intensiva (pabellón de Atucha) del Hospital Interzonal General de Agudos Vicente López, donde lucha por recuperar sus funciones básicas.
Adriana Varela fue enfática al describir el estado actual de la joven: “Meli está como atrapada en su cuerpo... todos sus músculos, su sistema nervioso dejó de funcionar y ahora lo que necesitamos es que se estimule ese sistema nervioso”.
A pesar de que la joven respondió inicialmente a la medicación y se le realizó una traqueotomía, su condición de cuadriplejía exige una intervención multidisciplinaria urgente que el hospital público local ya no puede satisfacer por sí solo.
La batalla económica y la falta de cobertura
La complejidad médica se ve agravada por la vulnerabilidad social de la familia. Hasta hace pocos días, Melina no contaba con obra social debido a que su madre, docente en formación, no posee un empleo en blanco y percibe ingresos (por la conocida como “quinta hora”) que apenas alcanzan los 238.000 pesos, cifra insuficiente para cubrir incluso los traslados diarios entre Luján -donde residen actualmente- y General Rodríguez, donde está internada y donde son oriundas. Próximamente tendría IOMA, según explicó Varela.
La falta de apoyo del progenitor también fue mencionada como un factor que recarga la responsabilidad en la madre y la hermana de Meli, quienes se turnan para cuidarla. Según Adriana, la necesidad de asistencia es total: “necesita rehabilitación desde la cabeza hasta la planta de los pies... necesita psicólogo, kinesiólogo, terapista ocupacional, fisiatra, un montón de médicos”.
El costo de la supervivencia y la esperanza del Garrahan
Más allá de los honorarios médicos, el mantenimiento diario de la joven implica costos exorbitantes en insumos básicos. Adriana relató que la madre debe costear por su cuenta cremas anti escaras, esenciales para evitar infecciones intrahospitalarias: “la mamá está comprando las cremas... el potecito chiquitito de Platsul-A, con descuento, vale 100.000 pesos”.
La esperanza de la familia está puesta en un posible traslado al Hospital Garrahan, donde la adolescente contaría con los recursos necesarios para su recuperación. Sin embargo, existen trabas administrativas respecto a quién debe solicitar la cama, lo que genera una "controversia" que retrasa la derivación.
Cómo colaborar
Bajo el lema “Juntos por Melina”, se habilitó un alias bancario (identificado con ese mismo nombre) para recibir donaciones que ayuden a costear la rehabilitación y los gastos diarios de una familia que, en palabras de Adriana, “está sola y necesita de la ayuda de los rodriguenses”.
La meta es evitar que Melina quede postrada y lograr a que acceda a la estimulación profesional que su cuerpo reclama para volver a tener una buena calidad de vida.