De General Rodríguez a la "frontera": la logística delictiva que movió 25 millones de dólares
Una reciente detención en la frontera de Entre Ríos pone nuevamente en el foco la estructura criminal de "Memeco" Galván, cuya red utilizaba depósitos en General Rodríguez para ocultar vehículos robados. La investigación, que desnudó un negocio de 25 millones de dólares, demuestra que la logística para trasladar autos hacia países limítrofes sigue activa a pesar de las condenas previas
Lo que en julio de 2024 comenzó como un operativo de rutina frente a la parrilla “El Aromito” en la Autovía 14, terminó revelando una de las organizaciones transnacionales más aceitadas de los últimos años. Con una capacidad logística que les permitía sustraer hasta 10 vehículos por día en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la banda liderada por Gabriel Iván “Memeco” Galván logró exportar ilegalmente unas 3.000 unidades, generando ingresos estimados en 25 millones de dólares.
Dentro de esta estructura profesionalizada, la ciudad de General Rodríguez cumplía una función crítica: el "enfriamiento". Una vez que los autos eran robados violentamente con armas de fuego en zonas como La Matanza, Morón o Moreno, eran trasladados a galpones clandestinos. Según las investigaciones judiciales encabezadas por la jueza Alicia Vence, Gonzalo Rico, apodado “El Misio”, era el encargado de gestionar estos centros de acopio en General Rodríguez y La Matanza.
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En estos depósitos, los vehículos permanecían ocultos para evadir rastreos inmediatos mientras se les colocaba documentación apócrifa. Desde allí, la organización utilizaba camiones de logística o "pasadores" individuales para llevar el botín por la Ruta Nacional 14 hacia Misiones y Corrientes, con destino final en Paraguay, Brasil y Bolivia, donde se vendían por valores de entre 5.000 y 8.000 dólares por unidad.
¿La reactivación desde la cárcel?
A pesar de que “Memeco” Galván purga condena en la Unidad Penal de Gualeguay, las alarmas se encendieron nuevamente en mayo de 2026. Un reciente procedimiento en el límite entre Entre Ríos y Corrientes permitió la captura de un nuevo "pasador" novato. El hombre conducía una camioneta que había sido robada apenas 15 horas antes en un supermercado de City Bell tras un asalto a punta de pistola.
Esta velocidad en el traslado (cruzar media provincia en menos de un día) guarda una similitud directa con la operatoria que utilizaba los galpones rodriguenses como base de escala. Las sospechas de los investigadores apuntan a que Galván mantendría contacto activo mediante redes sociales y teléfonos desde su celda, coordinando la reorganización de la banda.
El fiscal Bruno Monzón, quien inició la causa original en Chajarí, está nuevamente al frente de este nuevo episodio desde la Fiscalía de Mocoretá. Aunque el último detenido carece de antecedentes, se lo indaga por encubrimiento agravado. Mientras tanto, el rastro de los autos robados sigue apuntando a la misma ruta que hace dos años puso a General Rodríguez en el mapa de las investigaciones federales por crimen organizado. Aquellos 55 allanamientos realizados en 2024, que incluyeron puntos estratégicos en la zona de Rodríguez, parecen ser hoy el manual que la Justicia debe releer para frenar el incesante flujo de vehículos hacia el exterior.