Se fugó del Hospital de Luján un delincuente internado que había estado en la Comisaría 1° de Gral Rodríguez
Un recluso con un frondoso prontuario, que incluyó su paso por la seccional 1° de General Rodríguez, escapó del nosocomio lujanense aprovechando un descuido en la custodia. Las autoridades investigan si hubo negligencia policial durante el relevo de guardia mientras el sujeto era tratado por una afección de salud
En un episodio que ha puesto en la mira el accionar de las fuerzas de seguridad locales, Maximiliano Rubén Draghi, de 24 años, logró evadirse el pasado martes 12 de mayo del Hospital Zonal General “Nuestra Señora de Luján”. El delincuente, que se encontraba bajo custodia policial en la habitación 25 del nosocomio, aprovechó el momento del relevo del personal asignado a su vigilancia, cerca de las 8 de la mañana, para desaparecer sin dejar rastro.
Draghi no es un desconocido para las autoridades policiales de la zona. Su historial delictivo es extenso y evidencia un recorrido por diversas dependencias de la región; entre sus antecedentes, se destaca especialmente su paso previo por los calabozos de la Comisaría 1° de General Rodríguez, además de haber estado alojado en la Comisaría Moreno Tercera de Paso del Rey y en la Comisaría Primera de Marcos Paz. Al momento de su fuga, Draghi enfrentaba una causa por “Robo agravado” tras haber sido detenido días atrás junto a su hermano menor de edad por un asalto a mano armada.
Su permanencia en el hospital local, que se extendía desde el 8 de mayo, obedecía a un cuadro de tuberculosis que requería atención médica especializada. De hecho, el mismo martes de la huida tenía programado un turno con un especialista a las 9 de la mañana. Según los investigadores, el escape pudo haberse concretado por una puerta lateral o un ventanal durante la madrugada, facilitado posiblemente porque las esposas estarían colocadas de manera "muy floja".
La Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense ya ha tomado cartas en el asunto para deslindar responsabilidades del personal del Comando de Patrullas y de la Departamental Luján que debía custodiarlo. Dentro de la fuerza, el hecho generó malestar y duras críticas sobre la preparación de los efectivos y la falta de control jerárquico. “No existe control de la superioridad. Falta supervisión y faltan responsabilidades”, sentenció una fuente policial con trayectoria, mientras que otros señalaron que “el cansancio los vence. Son guardias larguísimas y el sueño supera a cualquier ser humano”, haciendo referencia a las extenuantes jornadas que cumplen los agentes novatos asignados a estas tareas.
Por estas horas, la Fiscalía 10 de Luján ha caratulado la causa como “Evasión” y Draghi continúa siendo intensamente buscado por las fuerzas policiales, mientras se cuestiona cómo un delincuente con tales antecedentes pudo recuperar su libertad de manera tan sencilla.