No perdonan ni a los enfermos: robaron su celular de la habitación donde estaba internado, pero quedó grabado
Un hombre del barrio Los Viveros que se encontraba internado con un cuadro de neumonía en una clínica del distrito sufrió el robo de su teléfono celular dentro de su habitación.
Según consta en la denuncia policial, realizada en la comisaría General Rodríguez 1ª, todo sucedió en la Clínica Privada Centro (calles Avenida España entre Sarmiento y Avellaneda), Segundo Piso, Habitación N.º 209, Cama 1, donde se encontraba internado desde el domingo 10 de mayo.
De acuerdo a la información obtenida, a la víctima le sustrajeron un teléfono celular Redmi de color celeste, que había dejado en el cajón de la mesa de luz. Ante esta situación, el hombre le solicitó a su compañero de habitación que le avisara a un amigo para que le dé conocimiento a un familiar de lo ocurrido, quienes dieron aviso a los directivos de la clínica desde donde vieron las cámaras del lugar y detectaron que un masculino —pasadas las 03:00 horas— ingresó a la habitación y se llevó el dispositivo.
Más detalles
También consta en otra presentación ante la misma comisaría que, cuando vieron llegar al sospechoso, los familiares se acercaron junto a los directivos de la clínica para exigir la devolución del teléfono celular, aunque en una primera instancia el individuo dijo no tener nada.
Tras una serie de idas y vueltas, finalmente el suegro de la víctima acudió junto al sospechoso del robo (quedó captado por las cámaras de seguridad del centro asistencial) y el padrastro del mismo hasta un local de celulares céntrico, donde una persona que atendía el comercio procedió a hacer devolución del teléfono celular -sin chip y restaurado-, señalando que el masculino se había presentado a venderlo a las 08:00 horas del día 14 por 20 mil pesos.
En primera persona
La víctima del robo, de 55 años, relató el hecho: “El jueves -14- me estaban por dar el alta a la madrugada, entre las 3 y 4 AM, y entraron a mi habitación y me robaron el celular de adentro de la mesa de luz”. Agregó que, al despertarse cuando iban a cambiar el turno, “voy a tomar el celular y advierto que no estaba más”.
Tras alertar al personal, se acercó la directora de la clínica: “Me tomó los datos y me preguntó cómo sucedió el hecho; le dije que me quedé dormido pasadas la 1.45; luego, en un momento, escuché un leve ruido (“no le di importancia porque pensé que pasaban las enfermeras a cambiar un suero o algo”).
Llamaron al 911 y desde la comisaría vino una oficial, que tras recibirle la denuncia le dijo que debía acudir a la seccional, aunque el hombre seguía internado y no podría acudir hasta tener el alta médica.
La familia, finalmente, asentó la denuncia. Luego pudo saberse que se acercaron los padres sustitutos de un joven diciendo que “no tenían nada que ver” y que la madre del sospechoso estaba internada en la habitación de enfrente; pidieron las cámaras y detectaron quién había sido, tomaron intervención buscando al acusado, quien negó el hecho, pero cuando le mostraron las cámaras, fueron a buscar el celular con la Policía a una casa de venta de teléfonos del distrito, donde presuntamente el sospechoso lo vendió por 20 mil pesos.
“Supuestamente dijo que necesitaba la plata para ayudar a la madre porque tenía problemas de salud y la iban a operar”. Trascendió asimismo que el sujeto acusado tendría 22 años.
Por último, el hombre recibió el alta, fue a la comisaría, donde recuperaron el celular y se lo entregaron. En tanto, manifestó que, desde la clínica, “me pidieron disculpas por el mal momento vivido”, no sin antes referir que le dijo a la directora del centro médico que “tomen cartas en el asunto porque a una habitación no puede entrar gente extraña”, porque “es grave, podía haber pasado algo peor”.
El acusado del robo, quien tendría problemas de conducta y viviría en la indigencia pese a que su familia trató de ayudarlo, ya está en libertad, lo que indignó aún más a la víctima.