Seguridad 22 MAY 2026

"Me pegaron para matarme": habló el joven asaltado y brutalmente golpeado a la salida de un bar céntrico

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Un joven fue víctima de una feroz paliza por parte de dos delincuentes a metros de la estación de General Rodríguez, cuando salía de un bar, para robarle sus pertenencias. Tras quedar inconsciente y ser suturado en varias partes de su cabeza, denunció que ninguna autoridad se contactó con él y que la Policía nunca llegó al lugar del hecho.

En la última edición de Desalinea2 (La Posta TV), que conducen Paulo Ciruzzi y Agustín Ciri, este último entrevistó al joven que fue víctima de un ataque extremadamente violento en pleno centro del distrito. El hecho, que ocurrió durante la madrugada del pasado domingo, pone nuevamente bajo la lupa la seguridad nocturna y la respuesta tanto policial como municipal ante este episodio.

Mirá la nota completa de Desalinea2

A 100 metros de la estación

El incidente se desencadenó el domingo a la madrugada, cuando el joven salía de un bar céntrico. Según su testimonio, tras despedirse de sus amigos, decidió regresar al establecimiento para cargar la batería de su celular. Fue en ese trayecto, a tan solo una cuadra de la estación de trenes -una zona teóricamente vigilada por cámaras de seguridad-, donde fue interceptado por dos individuos a los que describió como "ratas".

https://www.lapostanoticias.com.ar/2026-05-14/joven-fue-brutalmente-golpeado-y-asaltado-a-la-salida-de-un-bar-centrico/

 

La saña de los agresores fue tal que la víctima recibió múltiples impactos en el rostro y el cráneo. Producto de las heridas, debió recibir dos puntos de sutura en la cara y otros dos en diferentes sectores de la cabeza, además de sufrir cortes adicionales.

Como informara La Posta! Noticias, los delincuentes le sustrajeron un iPhone 13 Pro Max y una gorra de color bordó antes de dejarlo inconsciente en la vía pública. “El resto lo protegí”, explicó. “Era dame el celular o te mato”, sentenció.

Una grave denuncia

Uno de los puntos más críticos del relato del joven de 24 años fue la aparente inacción policial. A pesar de que un remisero de la zona y una persona desde una estación de servicio cercana llamaron repetidamente al 911, los efectivos policiales “nunca se presentaron” mientras la víctima estuvo en el lugar. Fue finalmente una mujer que cargaba combustible quien lo socorrió y llamó a una ambulancia.

"Todo pasó entre el sábado y domingo a las 4 de la mañana. Yo salía de un bar de acá de Rodríguez... salí con unos amigos y cuando volvía, porque no tenía batería y lo iba a ir a poner a cargar ya que yo me llevo bien con la seguridad de dicho bar, me proceden a atacar dos ratas. Proceden a golpearme, yo me defiendo; sinceramente no llegué a defenderme mucho. Me estaban pegando, calculo que con un arma o alguna especie de fierro por las heridas que tengo”, señaló.

“Me pegaron, me caí al piso, siguieron pegándome en el piso. Me pegaron muchísimas veces en la cara, en la cabeza. Tengo dos puntos en la cara, dos en la cabeza (uno del lado derecho, otro del izquierdo) y un corte un poco más abajo. Querían matarme, básicamente; de la forma en que me pegaban, querían matarme”, sostuvo con crudeza.

La solidaridad de dos personas

Y agregó que “después de dejarme inconsciente, un remisero llamó a la Policía varias veces a los gritos. Yo me levanté y fui hasta la Shell que estaba a unos 30 metros a pedir ayuda. La gente, con desconfianza por si era alguna pelea, no se acercó, hasta que una mujer que había ido a cargar nafta fue a socorrerme, vio cómo estaba lastimado y llamó a la ambulancia. Yo le decía que no daba más”. Cabe señalar que esto sucedió a 100 metros de la estación de Rodríguez, una cuadra “donde está lleno de cámaras”.

El joven aclaró que “los policías nunca aparecieron hasta después de que yo me fui, después de que llegó la ambulancia. En el hospital me suturaron, me pusieron dos vías de suero... pero después no me dijeron 'tenés que tomar un medicamento', no me dieron las placas que me hicieron; me dejaron medio en la nada. Mi hermano tuvo que comprarme los remedios porque yo no tenía cómo pagarlos, ya que me manejaba con el celular”.

La denuncia en sede policial

Asimismo, indicó que al realizar la denuncia “me la tomaron como un hecho delictivo básicamente y no mucho más. Hablé con abogados y me dijeron que en la misma comisaría me lo tuvieron que haber tomado como intento de homicidio por tantos golpes en la cabeza”, al tiempo de afirmar que quien le tomó la denuncia le dijo que acudiese a Fiscalía donde el caso sería tomado con otro cariz.

“Desde la Secretaría de Seguridad no se contactaron para nada, ni del COM ni de ningún lado. Fue un 'manéjate vos', 'averiguá vos'. Yo espero dar con los responsables porque esto no puede quedar así, yo salí a pasarla bien entre amigos; que paguen por lo que me hicieron”, afirmó.

Y concluyó enfatizando que “no sé si el remisero interrumpió” la paliza (“que creo que fue así”), si no lo hacía “me iban a seguir golpeando hasta matarme, estuve a nada de tener una contusión cerebral…”.