La Escuela de Educación Secundaria Técnica Nº 1 "Javier Tapié" de General Rodríguez se encuentra en el centro de la polémica tras una serie de robos de bicicletas que afectaron a sus alumnos, especialmente durante el turno noche.
Como informara La Posta! Noticias, la situación generó un clima de miedo y desprotección entre los jóvenes y sus familias, quienes reclaman medidas de seguridad urgentes ante la falta de respuestas institucionales.
El tema fue tratado durante la edición N° 13 del programa Desalinea2 que se emite por La Posta TV y FM Viva, y que conducen Paulo Ciruzzi y Agustín Ciri, quien en esta ocasión tuvo a su cargo las notas en el mismo lugar de los hechos.
La entrevista a los estudiantes en Desalinea2
"Me da miedo volver del colegio"
Marcos, un estudiante de séptimo año de la especialidad Electrónica, relató con amargura cómo fue víctima de la inseguridad en el propio predio escolar. El joven contó que, al terminar su jornada, descubrió que su bicicleta, su medio de transporte habitual para asistir a clases, ya no estaba, al igual que la de su amigo y compañero. A otra bici, la dejaron tirada.
"La verdad que sí, me da miedo volver del colegio", confesó Marcos, visiblemente afectado por el hecho. Sin embargo, lo que más le dolió no fue solo la pérdida material, sino la respuesta que recibió por parte de las autoridades del establecimiento.
Según su testimonio, al intentar denunciar el robo en la Secretaría, la respuesta fue una recriminación: "su justificación fue que yo tendría que haber llevado mi candado".
Para Marcos, este desentendimiento institucional aumenta la sensación de bronca e impotencia: "uno espera más responsabilidad", es que “ni siquiera se hicieron cargo”.
Además, el joven denunció que los paredones de atrás “están rotos” (con una obra que empieza y se rompe), que “no hay luces” y que las puertas “están abiertas todo el tiempo, puede entrar y salir cualquiera”.
La voz de más estudiantes
Otras dos jóvenes estudiantes también alzaron su voz para describir la vulnerabilidad a la que se exponen diariamente al caer el sol. Explicaron que, si bien en el turno tarde hay una portera que controla estrictamente los ingresos, al terminar su horario de trabajo la escuela queda prácticamente a la deriva.
"Lo que yo noto es que después el resto de la jornada queda libre porque quedan las puertas abiertas de par en par, no es que se dignan a cerrarla", señaló una de las jóvenes, subrayando que cualquier persona ajena a la institución puede entrar y salir sin ser vista.
“Alguien de afuera entró, vio que las bicis no tenían cadena y se la llevaron. Esperamos que de la escuela estén atentos, no puede pasar esto”, destacaron.
En horario vespertino, hay policías con perros en la esquina, explicó. Y además, denunció que la presencia policial, que era frecuente a principios de año, desapareció casi por completo desde abril: "ahora vas por la calle y no ves ningún patrullero", aclaró otra de las alumnas.
La estudiante también hizo hincapié en el riesgo que corren al salir del colegio a las 21:30 horas, teniendo que caminar en grupo hacia el centro o hacia barrios como el Bicentenario, atravesando zonas oscuras y peligrosas. "Hay chicos que inclusive vuelven caminando porque no llegan con el colectivo... alumnos y alumnas que están a la deriva", concluyó con preocupación.