Ante la falta de consenso en el Congreso y las resistencias de sus propios aliados, la Casa Rosada diseña un "Plan B" para su reforma electoral. El oficialismo baraja suspender las Primarias por única vez o eliminar su obligatoriedad, mientras advierte sobre los riesgos operativos de mantener el sistema actual con la Boleta Única de Papel
El Gobierno nacional, encabezado por el presidente Javier Milei, ha puesto la reforma electoral en el centro de su agenda política. Si bien el objetivo de máxima sigue siendo la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la realidad aritmética en el Poder Legislativo ha obligado a la mesa chica de Balcarce 50 a analizar escenarios más pragmáticos.
Ante la negativa de bloques aliados y gobernadores (específicamente de sectores del PRO) a dar de baja el sistema de primarias, el oficialismo estudia dos variantes principales:
1) Suspensión por única vez: una medida similar a la que se aplicó en las legislativas de 2025, lo que permitiría evitar el proceso en el corto plazo sin borrar la ley de forma permanente.
2) Eliminación de la obligatoriedad: Mantener las PASO como una instancia de selección de candidatos, pero permitiendo que la participación ciudadana sea optativa.
Desde el entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, son claros respecto a la postura oficial: “Es nuestro proyecto de máxima”, afirmó un funcionario cercano a su despacho, aunque reconoció que podrían prosperar iniciativas de los aliados vinculadas a la suspensión.
El argumento del "desgaste" y el costo económico
El ministro del Interior, Diego Santilli, ha sido una de las voces más activas en la defensa de estos cambios. Durante encuentros con mandatarios provinciales, Santilli argumentó que la proliferación de turnos electorales genera un agotamiento en el electorado y representa un gasto excesivo para las arcas del Estado.
En sus propias palabras, el ministro advirtió: “Si se sostiene el mismo sistema electoral que ahora, vamos a tener PASO provinciales para gobernadores en las elecciones que se adelanten, PASO para las presidenciales y después las presidenciales. La gente no quiere votar tantas veces”.
El desafío de la Boleta Única de Papel (BUP)
Otro factor determinante en esta discusión es la implementación de la Boleta Única de Papel. El Gobierno sostiene que este sistema es difícilmente compatible con las PASO actuales debido a la enorme cantidad de listas y ofertas electorales que suelen presentarse. La Casa Rosada argumenta que el tamaño y la complejidad de la boleta bajo el esquema de primarias dificultaría notablemente el acto de votación para los ciudadanos.
Más allá de las primarias: partidos políticos en la mira
La reforma que impulsa el Ejecutivo no se agota en las PASO. El proyecto contempla también un endurecimiento de las condiciones para la existencia de los partidos políticos. Se busca elevar el número de afiliados necesarios para mantener la personería jurídica y establecer un piso mínimo de votos en las elecciones para que las fuerzas políticas puedan seguir operando legalmente en futuros comicios.
Por el momento, el debate se encuentra estancado en el Senado, donde la falta de acuerdos políticos ha impedido fijar una fecha para el tratamiento del proyecto, dejando el futuro del sistema electoral en una tensa espera.
Fuente: 0221