Preocupación vecinal por el traslado de "chatarra" del Tren Sarmiento desde el AMBA al Interior bonaerense
El paso de formaciones ferroviarias en desuso por el ramal Moreno-Mercedes ha encendido las alarmas en toda la región. Mientras distritos como Bragado y Chivilcoy temen convertirse en "cementerios de chatarra", el impacto ambiental y sanitario por el transporte de este material pone en alerta a las comunidades que ven pasar estos convoys por sus estaciones
El traslado de material rodante fuera de servicio, específicamente de los cuestionados coches Talgo IV que se encontraban almacenados en los talleres de Villa Luro (Línea Sarmiento), ha generado una ola de inquietud que recorre el trazado ferroviario hacia el Oeste. Para los vecinos de General Rodríguez, este no es un tema ajeno: para que estas formaciones alcancen su destino final en el Interior, deben transitar obligatoriamente por las vías del ramal Moreno-Mercedes, convirtiendo a nuestra zona en un corredor de tránsito para estructuras que arrastran años de abandono.
La mayor tensión se concentra actualmente en Bragado y Chivilcoy. Investigaciones periodísticas locales han advertido sobre el arribo de estos vagones, lo que despertó el temor de que la región se transforme en un nuevo depósito masivo de chatarra, similar a lo ocurrido históricamente en Tafí Viejo o Cruz del Eje.
La comunidad de estas ciudades del Interior ve con contradicción que, mientras se reducen servicios ferroviarios de pasajeros y carga, se utilicen las vías para movilizar "chatarra" cuyo destino final es incierto.
Riesgos sanitarios y ambientales en tránsito
La preocupación no es solo estética o urbanística. Expertos y vecinos alertan sobre una verdadera "bomba de tiempo" sanitaria que viaja sobre los rieles. Al haber permanecido años abandonados y vandalizados en el AMBA, estos vagones presentan riesgos críticos:
-Infestaciones: Se ha denunciado la presencia de roedores, como el ratón colilargo, vector del hantavirus y la leptospirosis.
-Amianto: Muchas de estas estructuras, fabricadas hace décadas, contienen asbesto, un material altamente cancerígeno cuyo desprendimiento puede afectar tanto a los trabajadores ferroviarios como a los vecinos de las zonas por donde circulan.
-Contaminación: La corrosión de metales pesados, fluidos tóxicos como hidrocarburos y PCB, y la acumulación de agua que favorece al mosquito Aedes aegypti (transmisor del dengue), son factores de riesgo latentes durante todo el trayecto.
Desde el punto de vista legal, se apela al Artículo 41 de la Constitución Nacional y a la Ley General del Ambiente (25.675), exigiendo que se garantice un ambiente sano y se realicen evaluaciones de impacto antes de continuar con estos movimientos.
La postura oficial de Trenes Argentinos
Ante la creciente polémica y la presión social, fuentes de Trenes Argentinos han salido a dar explicaciones para calmar los ánimos. Según la empresa estatal, el traslado de los vagones Talgo desde Villa Luro hacia la estación de Mechita no tiene como fin la creación de un depósito de chatarra, sino que responde a "cuestiones operativas".
La explicación oficial sostiene que en los talleres porteños ya no hay disponibilidad de vías para almacenarlos y que el movimiento busca evitar que sigan sufriendo actos de vandalismo. Además, aseguraron que las formaciones permanecerán en la región de forma temporal, a la espera de un futuro llamado a licitación para su reparación y puesta en valor, proceso en el cual podrían participar los talleres de la zona.
Fuente: La Razón de Chivilcoy // Bragado Noticias