Con una rodriguense en el banquillo de los acusados, arranca el juicio por la desaparición de Loan
A dos años de la misteriosa desaparición de Loan Danilo Peña, este martes 16 de junio comienza en Corrientes el juicio oral contra 17 imputados. Entre ellos destaca Valeria López, una psicopedagoga de General Rodríguez acusada de maniobras para desviar la investigación. El proceso, que contará con casi 200 testigos, busca arrojar luz sobre el destino del niño de 5 años tras aquel fatídico almuerzo en el paraje Algarrobal
Este martes 16 de junio por la mañana el Tribunal Oral Federal de Corrientes dará inicio al debate oral y público por uno de los casos más estremecedores de la historia criminal argentina reciente: la desaparición de Loan Danilo Peña. El juicio, presidido por los jueces Fermín Cerolini, Eduardo Belforte y Simón Pedro Bracco, se llevará a cabo en el Escuadrón 48 de la Gendarmería Nacional y podría extenderse hasta seis meses debido a la complejidad de la prueba acumulada en más de 900 fojas.
A nivel local, en el centro de la escena se encuentra Valeria López, una vecina de General Rodríguez de 50 años que trabajaba como operadora de violencia familiar, psicopedagoga y trabajadora social. López llega a este juicio tras haber estado detenida y posteriormente excarcelada bajo estrictas condiciones, como la prohibición de salir del país y de contactar a testigos. Su perfil en el distrito ya había cobrado notoriedad meses antes de su detención por denunciar maltratos en el Hogar SIAND, una actuación que las autoridades de dicha institución calificaron en su momento como una "farsa" motivada por intereses políticos.
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En este proceso, López es señalada como integrante de la denominada "banda del hotel" o los asesores de la Fundación Lucio Dupuy. La fiscalía, liderada por Carlos Schaefer y Tamara Pourcel, la acusa de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada, encubrimiento y usurpación de títulos, al presentarse presuntamente como psicopedagoga sin poseer el título habilitante. Junto a ella, en este mismo grupo de "colaboradores", serán juzgados Nicolás Gabriel Soria (alias “El Americano”), los abogados Elizabeth Cutaia y Alan Cañete, además de Pablo Noguera, Leonardo Rubio, Delfina Taborda, Verónica Machuca Yuni, Pablo Núñez y Federico Rossi Colombo. Se les recrimina haber rodeado y aislado a testigos clave en un hotel no habilitado para manipular sus declaraciones y entorpecer el curso de la justicia mediante engaños y promesas.
El grupo del resto de los acusados
La justicia ha dividido a los imputados en dos frentes diferenciados. Además de la "banda del hotel" mencionada anteriormente, el grupo principal, conocido como el "grupo del almuerzo", está compuesto por siete personas del núcleo cercano de Loan. Este bloque enfrenta cargos por sustracción de un menor, encubrimiento y ocultamiento.
Entre ellos se encuentran los tíos del niño, Laudelina Peña y Antonio Benítez, junto a la pareja amiga de la familia, Daniel “Fierrito” Ramírez y Mónica Millapi. También integran este grupo el matrimonio de María Victoria Caillava (exfuncionaria municipal) y Carlos Pérez (capitán de navío retirado), señalados como sospechosos principales tras el hallazgo de rastros del menor en su camioneta Ford Ranger. Finalmente, el excomisario Walter Maciel completa la lista, acusado de encubrimiento agravado por haber montado, presuntamente, un operativo de búsqueda falso para imposibilitar el hallazgo del niño.
El recuerdo de cómo fue el caso
La pesadilla comenzó el 13 de junio de 2024 en el paraje Algarrobal, localidad de 9 de Julio, Corrientes. Loan, que entonces tenía 5 años, participaba de un almuerzo en la casa de su abuela Catalina. Según la reconstrucción fiscal, aprovechando la sobremesa de los adultos, Benítez, Ramírez, Millapi y Laudelina habrían llevado al niño hacia un monte cercano con la excusa de buscar naranjas para apartarlo de la custodia de su padre.
Fue la última vez que se lo vio. A partir de ese momento, se sospecha que el menor fue retirado de la zona en el vehículo de Caillava y Pérez. Para desviar la atención de los investigadores, se cree que se "plantó" un botín del niño en un lodazal al día siguiente, intentando simular un extravío accidental. A pesar de los operativos, los rastros detectados por perros adiestrados y las múltiples hipótesis que incluyeron desde la trata de personas hasta un accidente ocultado, el paradero de Loan sigue siendo, a casi dos años de su desaparición, un absoluto misterio que este juicio intentará resolver.