"No es alarma, es lógica": por qué los especialistas piden recuperar el hábito del tapabocas fuera del hospital
Mientras el Hospital Vicente López y Planes se “reconfigura” para contener el aumento de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (IRAB) tan típicas de esta época y despejar dudas sobre la Tuberculosis (TBC), surge una voz de alerta que trasciende al nosocomio. No se trata solo de una reorganización, sino de un llamado a la lógica sanitaria y a la responsabilidad ciudadana.
El doctor Juan Asselborn, Jefe de la Guardia del HIGA Vicente López, fue muy claro en su diagnóstico sobre el uso del tapabocas. Si bien técnicamente la transmisión de la tuberculosis es estrictamente respiratoria y el barbijo es imperativo para quien ya padece la enfermedad, la recomendación médica actual busca elevar el estándar de protección comunitaria.

"La cuestión es alertar que, si se presentan síntomas respiratorios, hay que usarlo para no contagiar", enfatizó el médico.
Sin embargo, su visión va más allá de la normativa hospitalaria: bajo una "lógica sanitaria sin fatalismos", Asselborn destacó que le gustaría ver una distribución masiva de barbijos, extendiendo su uso incluso al transporte público y colectivos, lugares de alta densidad y riesgo de contagio.
Esta perspectiva sugiere que el barbijo no debe verse como un signo de alarma, sino como una herramienta cotidiana de prevención que podría ser clave si todos lo adoptan en espacios cerrados para proteger al resto de la población, máxime si se presenta alguna enfermedad respiratoria.
La Guardia, a tope
La alta demanda en la Guardia no es un fenómeno aislado, sino una consecuencia de la alta demanda estacional, con una demora calificada como “normal” para esta época. Aunque el hospital reestructuró su tarea para apoyar la atención de las IRAB y creó un circuito de "cuidados progresivos", la capacidad está al límite: aunque en este punto se da una paradoja, debido a que –según se explicó- “esto se viene exacerbando” porque la mayoría de pacientes llega de otros distritos y muy pocos de Gral. Rodríguez.
Desde la jefatura del servicio se hizo un pedido directo y honesto a la población: sería de gran importancia “que vengan solo las urgencias y las emergencias". Esta solicitud busca evitar que el hospital se convierta en un foco de contagio innecesario para quienes asisten por patologías leves, permitiendo que los recursos y los espacios de aislamiento preparados en la Guardia e Internación se prioricen para quienes realmente corren riesgo.
Prevención, la mejor medicina
Ante el contexto actual, la estrategia no debe ser solo la respuesta ante la enfermedad, sino la prevención del contagio. Mientras el hospital mantiene sus puertas abiertas para todas las patologías, la verdadera batalla contra el brote se libra en la calle, con el lavado de manos y, fundamentalmente, con el uso consciente del barbijo ante la mínima presencia de síntomas.
El mensaje es directo: no se trata de miedo, sino de cuidado mutuo. Usar el barbijo hoy es la forma más simple de evitar que la Guardia de mañana siga exacerbando sus actuales demoras.


