Ecología 23 JUN 2026

"Una nueva vida de aventuras": desde Bulgaria mostraron con un video cómo viven dos animales del ex zoo de Luján

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Tras décadas de encierro en el clausurado zoológico de Luján, los osos pardos Gordo y Florencia finalmente experimentan la libertad en el santuario Bear Sanctuary Belitsa. Mientras redescubren sus instintos entre bosques y piscinas en Europa, su historia de superación se entrelaza con el recuerdo de la tigresa Flora y el complejo camino hacia la rehabilitación de especies que solo conocieron el cemento

El Bear Sanctuary Belitsa, ubicado en las montañas de Bulgaria, compartió recientemente imágenes que reflejan el asombroso cambio en la rutina de los osos Gordo y Florencia. Bajo el título "Una nueva vida llena de aventura", el santuario describió cómo los animales pasan sus días "vagando felizmente, descubriendo golosinas ocultas y disfrutando del enriquecimiento diario". Una de las actividades favoritas de ambos sigue siendo el contacto con el agua: "Nadar y relajarse en sus piscinas ha seguido siendo su actividad favorita desde el primer día", destacaron desde la organización, señalando que Florencia incluso disfruta de "salpicar agua en la cara, sólo porque puede".

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En cuanto a su salud y alimentación, el equipo búlgaro informó que Florencia atravesó recientemente un control veterinario de rutina que incluyó análisis de sangre y chequeos dentales, confirmando que se encuentra en buen estado. Su dieta es ahora variada y adaptada: mientras Florencia tiene debilidad por las nueces y las uvas, los cuidadores bromearon sobre los gustos de su compañero: "¿Gordo? ¡Es tan fan de las manzanas!". Sus días transcurren en un predio de doce hectáreas de paisaje natural, un contraste absoluto con las celdas estrechas donde vivieron la mayor parte de su vida adulta.

El rescate y el adiós a Flora

Este presente idílico comenzó el pasado 24 de febrero, cuando se concretó un operativo histórico coordinado por la organización Four Paws y las autoridades argentinas. El traslado incluyó a tres animales: los osos Gordo y Florencia, y la tigresa de Bengala, Flora. Sin embargo, el destino de la felina tuvo un desenlace agridulce. Tras ser trasladada al Felida Big Cat Sanctuary en los Países Bajos, Flora logró vivir apenas 37 días de libertad.

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Conocida tristemente como la "tigresa bonsái" debido a que el encierro extremo impidió su desarrollo físico, Flora falleció el 1 de abril a causa de una peritonitis severa. Aunque su tiempo en Europa fue breve, sus cuidadores destacaron que "pudo caminar en libertad y pisar la tierra que nunca había pisado". Luciana D'Abramo, de Four Paws, enfatizó que, pese al dolor de su pérdida, el traslado fue lo mejor para ella, ya que evitaron que su sufrimiento se prolongara en las condiciones de abandono en las que se encontraba. 

Del encierro extremo a la paz del bosque

La historia de Gordo, el oso pardo de 16 años, es quizás una de las más representativas del sufrimiento animal en Luján. Nacido en el Zoológico de Batán y trasladado a Luján siendo un cachorro, Gordo pasó de ser un animal dócil que jugaba en la pileta a sufrir un confinamiento extremo que lo volvió agresivo y profundamente triste tras la pérdida de una antigua compañera.

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Su situación llegó a ser crítica: fue alojado en una jaula tan minúscula que fue comparada con un carro de transporte de circo. Este sedentarismo forzado le provocó una obesidad severa de 350 kilogramos, unos 100 kilos por encima de su peso ideal, lo que impedía que lo dejaran salir a áreas exteriores por temor a que escapara debido a su potencia. Además, el estrés lo llevó a morder los barrotes de su celda durante años, causándole daños dentales severos que aún hoy requieren tratamiento en Bulgaria.

Hoy, a 12 mil kilómetros de su antigua prisión de cemento, Gordo descansa junto a su estanque y explora la nieve, dejando atrás las "marcas invisibles" de un cautiverio que casi le roba su naturaleza. Su recuperación, junto a la de Florencia, se erige como un símbolo de esperanza para los más de 60 grandes felinos que aún aguardan una oportunidad similar en el predio clausurado de Luján. 

Fuente: @infoambientalyecologica