La puerta de un edificio del casco céntrico fue blanco nuevamente de un delincuente días atrás, cuando con parte de su rostro cubierto con una visera, y munido de una barreta y una mochila, se apoderó de la manija principal, en un episodio muy similar al informado este domingo. Lo llamativo es que ya ocurrió tres veces con pocas semanas de diferencia.
En efecto, tal como informara La Posta! Noticias en su edición del domingo, un sujeto llegó con una barreta en una mano y un bolso en la otra y con total impunidad arrancó los bronces de una vivienda, casualmente de la misma zona del distrito.
Leé también: Video: llegó con una barreta al hombro y se llevó elementos de valor con total impunidad
Tanto a fines de 2025 como este martes 16 de junio de 2026 –casi a las 3.30 de la madrugada- y el 7 marzo de este año (estas dos últimas captadas en video), siempre en aproximadamente un minuto, el sujeto se tomó su tiempo y robó la manija de la puerta del edificio donde se encuentra Iceland Helados, ubicado en Avenida 25 de Mayo casi esquina Rivadavia, en pleno centro del distrito, a solamente dos cuadras de la estación de General Rodríguez.

Una escena repetida
Joaquín, vecino de la Zona Sur del caso céntrico, dijo en diálogo con este medio que además de las tres oportunidades y de las dos que quedaron captadas en video, ya sucedieron hurtos de la manija y del pomo de bronce del mismo lugar, algo que ocurrió en más oportunidades y en todas las ocasiones en horarios de madrugada.

Así era la manija con el pomo de bronce robados
Siempre ocurre bajo el mismo modus operandi: el maleante saca de su mochila o bolsa, según el caso, una barreta para arrancar de cuajo los elementos de bronce y también de otros materiales más económicos, debido a que ya están “hartos” de que les quiten los picaportes o pomos de la puerta.
El vecino sospecha que sea siempre la misma persona “al menos la contextura física es similar” en los distintos hechos delictivos. Es que, además, trae para cometer el hurto los mismos elementos, solamente cambia de vestimenta y la manera de intentar ocultarse, aunque no lo logre, de las cámaras de seguridad.
“Lo raro es que siempre anda por la misma zona”, indicó el vecino, quien agregó que “falta que por las madrugadas pase más el patrullero porque a veces parece tierra de nadie. Pedimos más móviles para que haya más seguridad”, concluyó.

