La Nación homenajeó al artista más reconocido de la historia del distrito al conmemorar su nacimiento
El miércoles 15 de julio, por ser el 126° aniversario del nacimiento de uno de los autores más prolíficos y exitosos, hijo ilustre de General Rodríguez, la Secretaría de Cultura de la Nación rindió un homenaje a Don Enrique Cadícamo, uno de los grandes letristas de la música popular argentina y autor de una obra fundamental del siglo XX.
Cabe recordar que en 1996 ya había sido distinguido como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina también por la Secretaría de Cultura de la Nación de esos años.
Por ello, es menester hacer un repaso sobre la vida y el legado de uno de los pilares fundamentales de nuestra cultura popular. Es que el poeta, letrista, compositor, escritor y autor teatral marcó la cultura popular argentina para siempre.

Foto: Diario La Nación
Los orígenes de un poeta
Enrique Cadícamo nació el 15 de julio de 1900 en General Rodríguez, en el seno de una familia de inmigrantes italianos. Sus primeros años transcurrieron en el campo, más adelante en el barrio porteño de Flores seguiría forjando esa sensibilidad artística que lo convertiría en uno de los máximos exponentes de la poética tanguera.
Su carrera floreció en la época dorada del tango, un tiempo en el que la música ciudadana, de la mano de figuras como Carlos Gardel, comenzaba a conquistar el mundo.
Su prolífica obra
Cadícamo no fue solo un letrista; fue un autor extraordinariamente productivo y un intelectual polifacético. Publicó sus primeros versos a los 26 años en el libro "Canciones grises". A lo largo de su vida, su pluma no descansó: dio a luz poemarios como "La luna del bajo fondo" (1940) y "Viento que lleva y trae" (1945); la novela "Café de camareras" (1969) y un sentido ensayo sobre su gran amigo y colaborador Juan Carlos Cobián, editado en 1972.
Se estima que escribió más de mil tangos y milongas, cifra que le valió el apodo de El Autor de los Mil Tangos. Entre sus piezas inmortales se encuentran "Los mareados", "Nostalgias", "Anclao en París" y "Madame Ivonne". Su estilo se caracterizó por una combinación única de bohemia y melancolía, evitando el costumbrismo fácil para ofrecer una mirada refinada sobre el desarraigo, los amores perdidos y la esencia de un Buenos Aires en transformación.
El vínculo con Gardel: amistad y dupla histórica
La relación entre Cadícamo y Carlos Gardel fue un pilar en la historia del género. Se conocieron fortuitamente en el hall de un teatro, un encuentro que el poeta recordaría con humildad: “Yo lo miraba como si fuera un ser de otro planeta”. El "Zorzal Criollo" llegó a grabar 23 de sus composiciones, incluyendo clásicos como "Pompas de jabón", "Muñeca brava" y "Cruz de palo".

El manuscrito de puño y letra de Anclao en París, escrito en 1979
Un hito de esta dupla ocurrió en 1931: Cadícamo escribió los versos de "Anclao en París" en solo tres horas desde Barcelona; poco después, Gardel lo grabó en Niza, inmortalizando la melancolía del exilio porteño en Europa. La última grabación de Gardel antes de su trágica muerte en 1935 fue, precisamente, el tango de Cadícamo "Madame Ivonne".

Foto: Diario La Nación
Filosofía de un defensor de la tradición
Fiel defensor de la pureza del género, Cadícamo sostenía con firmeza que “al tango hay que dejarlo como está”. Para él, el verdadero triunfo no radicaba en los premios, sino en el anonimato de la cultura popular: “Éxito es andar por la calle escuchando que la gente silba un tango de uno. Esa es la mayor gloria para un autor”.
Don Enrique falleció el 3 de diciembre de 1999
Sin embargo, su presencia permanece intacta cada vez que en una esquina bonaerense, porteña, del Interior de Argentina o de cualquier otro país que guste de la música ciudadana, resuenan las notas de sus canciones.
Eso nos recordará que, mientras alguien silbe sus versos, el espíritu de Cadícamo –parafraseando una de sus creaciones más recordadas, “Por la Vuelta”, donde señala que "La historia vuelve a repetirse... Y al encontrarme aquí, en la cuna de mi ayer, siento que el pasado no se ha ido, que siempre se regresa al lugar donde se empezó a florecer" seguirá recorriendo las calles donde fue feliz, como siempre, con el corazón mirando a General Rodríguez.

Fuente: argentina.gob.ar

