Dejó atrás un duro problema de salud y volvió a su escuela tras casi dos años: la emotiva historia de Johana
Tras una larga y dolorosa batalla contra una escoliosis congénita que la mantuvo alejada de las aulas, la pequeña Johana Ferreira cumplió el sueño de regresar a la EP Nº14 del barrio Güemes. Gracias a una compleja cirugía en el Hospital Garrahan y al apoyo de una comunidad solidaria, la niña de 10 años volvió a caminar hacia su futuro con una sonrisa renovada
Este miércoles 4 de marzo no fue un día cualquiera para la familia Ferreira. Johana, la niña que conmovió a General Rodríguez con su lucha, volvió a cruzar las puertas de la Escuela Primaria Nº14 para comenzar el 5º grado. El camino no fue sencillo: Johana, quien cumplió 10 años el pasado 6 de enero, debió enfrentar una escoliosis espinal congénita (foto) detectada al nacer que, con el tiempo, convirtió acciones simples como caminar o atarse los cordones en un suplicio.
La situación se había vuelto crítica varios meses atrás. Celina Ferreira, su madre, relataba a La Posta Noticias el dolor de ver a su hija abandonar la escuela: "ella dejó de ir porque le costaba un montón, nos quedaba a 14 cuadras y ya no podía caminar porque le dolía mucho". En aquel entonces, Johana miraba su reflejo con tristeza: "se levantaba a la mañana, se miraba en el espejo y me preguntaba cuándo la iban a operar, que ya quería ser una nena normal como sus compañeros".
Para llegar a este presente de felicidad, la familia debió sortear obstáculos económicos que parecían insalvables, con prótesis y tratamientos que superaban los 18 millones de pesos. Ante la urgencia, se inició una cruzada solidaria que incluyó rifas de lechones, polleadas y constantes pedidos a la comunidad. El apoyo fue tal que incluso el pasado 6 de enero, para su cumpleaños número 10, recibió visitas especiales. "Sí, vinieron al cumpleaños de mi hija Mauro García y su señora Silvia Figueiras; también Gustavo Tummino, el secretario de Salud municipal, con su señora", relató Celina emocionada.
La madre de Johana no ahorra palabras de gratitud al recordar quiénes hicieron posible este milagro: "si no fuera por ustedes de La Posta Noticias, por el intendente Mauro García y por la fundación de Inés Ricci, yo estoy muy agradecida con todos. Si no hubiera sido por los medios, mi nena no podría tener una vida como la que tiene ahora".
Celina destacó especialmente el rol de la Fundación Ir: "le agradezco mucho a la señora Inés Ricci, ella es la que está siempre con Johana cuando necesita para recaudar el dinero para la silla, la cama ortopédica y la tracción del halo". Asimismo, subrayó que "de los tornillos se hizo cargo el intendente Mauro".
La operación, realizada en el Hospital Garrahan, marcó un antes y un después. Tras meses de utilizar un "halo" en su cabeza y una preparación rigurosa, la cirugía fue un éxito. "Desde que se operó hasta ahora no siente dolor; los médicos del Garrahan son los mejores", asegura su madre con alivio. El próximo 21 de abril se cumplirá un año de aquella intervención que le cambió la vida.
Hoy, la realidad de Johana es muy distinta a la de aquel año y medio de ausencia escolar, donde solo podía estudiar una vez por semana con una maestra domiciliaria. Aunque continúa con kinesiología los martes en el Hospital Sommer y controles bimestrales en el Garrahan, su recuperación es notable. Celina concluye con emoción: "ella está feliz porque ahora puede hacer las cosas que antes no podía. Si mi nena es feliz, yo soy feliz".
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