Otra vez las empresas de colectivos amenazan con volver a recortar frecuencias: por qué el jueves será clave
Las cámaras empresarias del AMBA se declararon en estado de emergencia y advirtieron que, de no saldarse la deuda millonaria por subsidios y compensarse el alza de costos, profundizarán las restricciones en un servicio que ya opera con fuertes demoras
El conflicto del transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa un nuevo capítulo de tensión extrema. Tras semanas de servicio limitado, las cámaras que agrupan a las empresas de colectivos se declararon formalmente en estado de emergencia y lanzaron una dura advertencia: si no hay respuestas concretas por parte del Gobierno, el servicio sufrirá nuevos recortes de frecuencias en los próximos días.

El eje del reclamo empresarial se centra en una deuda acumulada de $128 mil millones en concepto de subsidios impagos. Según las firmas, el sistema se encuentra "al borde del colapso" debido al atraso en el reconocimiento de costos operativos, agravado por el aumento exponencial del combustible derivado de la situación geopolítica en Medio Oriente.
Un servicio ya diezmado
Actualmente, el transporte en el AMBA ya funciona con una disminución del 30% en sus frecuencias habituales. Esta situación ha transformado las paradas de colectivos en postas de "interminables filas" y malestar generalizado entre los usuarios. Los testimonios reflejan el deterioro cotidiano: “Antes esperaba menos, ahora tengo que salir una hora antes para llegar al trabajo”, relató una pasajera, mientras que otros califican la situación de “tortura” por las demoras y el hacinamiento en las unidades.
Las cámaras firmantes, entre las que se encuentran la C.T.P.B.A., C.E.A.P., C.E.T.U.B.A. y CEUTUPBA, señalaron que han presentado diversas propuestas de eficiencia sin obtener resultados satisfactorios de las autoridades nacionales o provinciales hasta el momento.
El jueves, día clave
Las miradas están puestas en la reunión programada para este jueves 30 de abril en la Secretaría de Transporte. Las empresas esperan obtener mecanismos de pago “concretos, inmediatos y verificables”. De no lograrse un acuerdo, el sector evalúa profundizar la “racionalización de servicios”, afectando principalmente las franjas horarias de menor demanda, como las nocturnas, lo que impactaría severamente en la movilidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Conurbano y el Gran La Plata.
Desde el ámbito legislativo, el diputado bonaerense Fabián Luayza expresó su preocupación mediante un proyecto de ley, subrayando que “los usuarios de los colectivos no tienen la culpa de que suba el precio del gasoil todo el tiempo”. Luayza advirtió que esta crisis castiga especialmente a los sectores más vulnerables, quienes dependen exclusivamente del transporte público para acceder a la salud, la educación y el trabajo.
Mientras tanto, el margen operativo de las empresas se reduce y la posibilidad de una paralización mayor del sistema sigue latente si las negociaciones de esta semana no logran destrabar el conflicto financiero.


