El adiós a un histórico comerciante que se convirtió en ciudadano ilustre de General Rodríguez
Se trata de "Mingo" Carnevale, el querido vecino y comerciante que falleció este martes 16 de junio a los 83 años. Declarado "Ciudadano Ilustre" en 2023, su partida deja un vacío inmenso en la comunidad de General Rodríguez, ciudad que lo vio crecer desde sus primeros repartos en carro hasta convertirse en un pilar fundamental de la identidad y el progreso local
Este martes 16 de junio por la tarde, la ciudad de General Rodríguez despidió a uno de sus hijos más queridos: Domingo "Mingo" Carnevale. A los 83 años, partió en su casa de la calle 9 de Julio en el lado sur del casco urbano, la misma que construyó con dedicación tras casarse, dejando atrás una vida ejemplar dedicada al trabajo y a su comunidad.

Nacido el 10 de agosto de 1942, Mingo fue un rodriguense de pura cepa. Sus primeros pasos estuvieron marcados por el esfuerzo; desde los 6 años recorría las calles junto a su padre, don José, vendiendo cajitas de uva. Aquellas andanzas de infancia, que se extendieron con un carro de frutas y verduras hasta los 12 años, forjaron al hombre que años más tarde sería un pilar del comercio local. De aquellos tiempos conservó siempre el afecto por sus amigos de toda la vida: Tasca, Saenz, José Tedesco, Juan Fuste y, de manera muy especial, su gran amigo Carlos Conca, con quien compartió un vínculo inquebrantable desde la niñez hasta sus últimos días.

Su historia es la historia de la ciudad. Vivió siempre en el centro, primero al costado de las vías y luego frente a la placita Sur, en la esquina de Rivadavia y 9 de Julio. Desde el Municipio incluso lo recordaron con profundo respeto y admiración: "el apellido Carnevale es parte de nuestra identidad", afirmaron, evocando la imagen de aquel "abuelo tano" que traccionaba su carro ofreciendo mercadería de casa en casa.

"Mingo" no solo fue un trabajador incansable, sino también un hombre de anécdotas memorables. Aún se recuerda con gracia cuando su padre mandó a pintar su primer camión y, ante la pregunta del mecánico, respondió en su lengua materna italiana: "ponele José Carnevale y los chicos míos".

A lo largo de su carrera, se desempeñó 14 años en un reparto de La Serenísima antes de fundar en 1979 su emblemática verdulería en la avenida España. En 1985, el comercio se trasladó definitivamente a la esquina de España y Carlos Pellegrini, un lugar que se transformó en un punto de referencia para los vecinos. Tras su retiro en 2002 por razones de salud, cedió el negocio a Daniel González, quien lo había acompañado desde los 12 años, manteniendo vivo el espíritu de la "Verdulería Don José".

Su compromiso social también fue notable, participando activamente en el Club de Leones y la Peña Ciclista "El Futuro". Sin embargo, su mayor orgullo fue su familia. Junto a su esposa Adela Beatriz Pello, formó un hogar donde la educación fue el gran legado: sus hijos Marcelo (farmacéutico), Daniel (Lic. en Administración) y Silvina (abogada) lograron títulos universitarios gracias a su sostén. En sus últimos años, disfrutó del acompañamiento de sus cinco nietos, quienes crecieron escuchando los relatos de una vida dedicada al servicio.

El reconocimiento oficial a su trayectoria llegó el 25 de octubre de 2023, cuando en el marco del 145° aniversario del partido, fue declarado Ciudadano Ilustre de General Rodríguez. Hoy, la ciudad despide al "amable, conversador y relator de historias", un hombre que, como bien señalan las voces oficiales, fue y será siempre un "forjador de nuestro progreso". Su nombre queda grabado no solo en la Farmacia de su hijo Marcelo, que continúa la estirpe comercial, sino en cada rincón de este pueblo que hoy lo llora con gratitud.


