El precio chevrolet tracker es uno de los más consultados dentro del segmento de SUV compactas en Argentina, lo que refleja el éxito comercial que el modelo de General Motors alcanzó desde su relanzamiento en el mercado local con la versión de segunda generación.
El Tracker no es un nombre nuevo en el mercado automotor argentino: existió en una versión anterior muchos años antes de ser discontinuado, pero fue su regreso con una propuesta completamente renovada la que transformó al modelo en uno de los más vendidos del segmento, con cifras de comercialización que en algunos meses lo ubicaron entre los diez vehículos más vendidos del mercado total.
El relanzamiento que cambió todo
El nuevo Tracker llegó a Argentina importado desde China, donde General Motors lo produce en su joint venture con SAIC Motors para el mercado global. Esta procedencia generó inicialmente cierta resistencia entre consumidores más conservadores que desconfiaban de la producción automotriz china, pero los resultados en términos de calidad de fabricación, disponibilidad de repuestos y performance mecánica fueron lo suficientemente buenos como para disipar esas dudas con el tiempo, respaldados por la garantía de fábrica y la red de concesionarios de GM en Argentina.
El diseño del nuevo Tracker es moderno y bien ejecutado, con una presencia visual en la calle que supera las expectativas para el segmento de precio. El frente con iluminación LED y la silueta de carrocería alta y musculosa le dan un carácter que conecta bien con las tendencias estéticas actuales del mercado de SUV compactas, y el interior ofrece pantalla táctil central, conectividad Apple CarPlay y Android Auto, y un nivel de terminación que satisface expectativas bastante por encima de lo que el precio podría sugerir.
Versiones y motorización
El Tracker se ofrece en Argentina con motores de baja cilindrada turbo, con opciones de transmisión manual y automática. El motor turbo de mayor potencia, disponible en las versiones más equipadas, entrega una performance ágil y apropiada para el uso urbano y las autopistas, con un consumo que se mantiene en niveles razonables para el segmento. La versión de tracción delantera es la más vendida, aunque la opción de AWD amplía el uso a terrenos con menor adherencia en condiciones de lluvia o caminos de tierra.
Las versiones más completas incluyen climatizador bizona, tapizados de cuero, asientos calefaccionados, cámara de visión 360 grados y un paquete de asistencias a la conducción que incluye frenado autónomo de emergencia y control de crucero adaptativo. Este nivel de equipamiento en un vehículo de precio accesible para el segmento es uno de los argumentos más repetidos por los dueños del Tracker como razón de satisfacción con su compra.
El Tracker en el mercado de usados
La demanda sostenida del Tracker en el mercado de usados argentino es un indicador de la valoración positiva que tiene el modelo entre quienes ya lo compraron. Los ejemplares de poca antigüedad mantienen valores de reventa altos, lo que puede ser visto como una desventaja para el comprador de usados, pero como una garantía de inversión para quien lo adquirió nuevo con perspectiva de revender en algunos años. La disponibilidad de repuestos mejoró progresivamente desde el lanzamiento del modelo, y hoy la mayoría de las piezas de mantenimiento habitual se consiguen sin dificultad a través de la red oficial y del mercado de aftermarket.
La creciente oferta de Trackers usados de los primeros años de comercialización comenzó a generar opciones más accesibles para compradores con menor presupuesto, manteniendo la misma propuesta de valor del modelo en términos de diseño, equipamiento y confiabilidad a un costo de adquisición menor.
Tracker o T-Cross: la comparación más frecuente
La comparación entre el Tracker y el T-Cross de Volkswagen es una de las más frecuentes en el segmento de SUV compactas argentino, porque ambos modelos compiten directamente en precio, tamaño y perfil de uso. El T-Cross tiene a su favor la solidez histórica de la plataforma Volkswagen y la percepción de calidad constructiva que acompaña a la marca alemana.
El Tracker responde con un diseño más contemporáneo, un equipamiento de serie más generoso en las versiones equivalentes y una relación precio-prestaciones que muchos compradores encuentran más favorable al momento de comparar en el concesionario. La decisión final depende de cuáles atributos pondera más el comprador específico, pero el mercado le da al Tracker una ventaja de ventas consistente que habla por sí misma.


