Hace solamente un mes una vecina del barrio Pico Rojo, que ahora vive en el distrito de Moreno, se compró una motocicleta con mucho sacrificio y este viernes se la robaron luego de apuntarla con un arma de fuego en Colectora Norte tras cruzar el barrio Terravista. La víctima aún no sale de su indignación por lo sucedido ya que se trataba de su herramienta de trabajo
De acuerdo a lo que consta en la denuncia policial, realizada por la víctima (una joven de 20 años) en la comisaría 2° de Malvinas, todo ocurrió cuando circulaba en su motocicleta Corven Mirage 110 negra, dominio A296ZQD y, cerca de las 16.00 horas, cuando salía de su trabajo iba por Colectora Norte en dirección a Moreno y al llegar a la intersección de la Ruta 24 fue interceptada por dos masculinos en una moto de alta cilindrada azul.
Según la denuncia, los malvivientes le cruzaron la moto por delante a la joven, dejándola que pase, pero en ese momento el sujeto que iba de acompañante sacó un arma de fuego del tipo revólver, apuntando a la víctima y obligándola a bajarse del motovehículo; luego este maleante se subió a la Corven y ambos sujetos huyeron por la colectora hacia la Ruta 24.

Descripción de los sujetos
Agregó la denunciante que el sujeto que se encontraba sentado atrás –el que le apuntó con el arma- era de contextura física robusta, de aproximadamente 1,65 metros de estatura, de tez blanca, ojos claros, cabellos largos claros; vestía una campera negra y pantalón oscuro. En tanto, el sujeto que manejaba la moto era de contextura física delgada, de tez morena, cabellos semilargos negros, cejas anchas; usaba una campera negra con capucha y cuello cubriéndole medio rostro.
Asimismo, pudo saberse que los sospechosos tendrían una edad que iría entre los 18 y los 20 años.
Y sostuvo como característica que la moto que le robaron tiene un rayón en el plástico de la rueda delantera.
El dolor y la impotencia
En tanto que, a través de un escrito por redes sociales, la víctima fue muy profunda en su análisis de lo ocurrido, expresando su dolor y angustia: “se robaron mis sueños de mi OKm, se robaron mi herramienta de trabajo, mi esfuerzo de todos los días, los fríos, las madrugadas que caminaba sola a mi trabajo y me imaginaba cuando anduviera en una moto”.
Además, señaló que “me desarma la bronca y la tristeza de no poder saber dónde está (su moto): verlos irse con lo que tanto sacrificio conseguí, con la impunidad con la que me apuntaron y lo violentos que fueron…”.


